Llegó
a nuestras manos hace tiempo una colección de periódicos
de la Semana Santa de 1967 cuidadosamente encuadernada y en
un más que óptimo estado de conservación.
La información que ofrecen de las cofradías es
bastante superficial, en el sentido de que las crónicas
diarias se centran en la archiconocida descripción de
las tallas, sus autores, iconografías... y en la relación
de personalidades notables que presidían las cofradías
y lugares relevantes de la Carrera Oficial. Asimismo gran parte
de la información resulta excesivamente formularia, como
algo fijo que se repite anualmente y no experimenta cambio alguno:
“Al regreso a los templos de las Hermandades del Martes
Santo asistieron como es tradicional, muchísimas personas.
Cuna y Orfila fueron calles donde acudió el gentío
para ver discurrir a la Hermandad de los Javieres; otra vez,
como a la salida, el público se estacionó a la
puerta de San Esteban; el Postigo del Aceite fue bellísimo
lugar para ver el desfile del Cristo de la Buena Muerte, así
como los jardines universitarios cuando se recogía en
la Capilla; la Calzada nuevamente se animó con la llegada
de la Hermandad de San Benito (...)”.
No obstante cabe destacar que en ABC aparece una sección
denominada “desde los palcos” en la que
se cuentan varias anécdotas o detalles curiosos ocurridos
durante la Semana Santa.
En
lo que respecta a la música, que es lo que aquí
nos interesa, la información es bastante escueta y básicamente
se reduce a la mención de las bandas que acompañaban
a cada cofradía, aunque hay algunos aspectos significativos
dignos de mención.
A
modo de preámbulo podemos hacer notar la presencia de
algunos de los primeros discos de temática cofradiera.
Así, en una de las páginas de ABC encontramos
anuncios de los siguientes, de la casa discográfica Columbia:
-Saetas (Angelita Yruela)
-Marchas fúnebres (Banda Municipal): Amargura/Jone.
-Marchas de procesión (Soria 9): Corpus Christi/Virgen
de las Aguas.
Curiosamente,
los dos últimos han sido reeditados precisamente este
año por Diario de Sevilla. Importantísima
recuperación, pues la calidad que atesoran dichas grabaciones,
pese a los años que han pasado, es muy notable.
Pasemos
a continuación a reflejar y comentar los aspectos musicales
que aparecen en los distintos diarios.
HOJA DEL LUNES. 20 marzo de 1967
La
Paz: Banda de la Guardia Civil en el Cristo. “Cerrando
el cortejo, va la Banda de Nuestra Señora de las Nieves,
de Olivares, y enfila hacia las frondas del Parque. La entrada
en la Carrera Oficial resultó muy emocionante. La marcha
procesional “Virgen de las Aguas” sonó cuando
el paso de la Paz se asomaba a la Campana”.
La Cena: Banda de María Auxiliadora
en el Misterio y la Oliva de Salteras con el palio.
La Hiniesta: Guardia Civil en el Crucificado
y Cruz Roja acompañando a la Virgen.
San Roque: Banda de cornetas y tambores “La
Giralda” abriendo paso, Centuria Macarena con el Nazareno
y Banda de Tejera en el palio.
La Estrella: Banda de la Guardia Civil en el
Misterio y el Carmen de Salteras con la Virgen, que al asomar
a la Campana e iniciar la Carrera Oficial lo hace a los acordes
de la marcha que ha popularizado tanto su nombre “Virgen
de la Estrella”.
La Amargura: Policía Armada en el primer
paso y Banda Municipal con el segundo.
“Constantemente la Banda Municipal le dedica marchas
procesionales, especialmente la marcha “Amargura”
de Font de Anta”.
El Amor: Banda del Regimiento de Artillería
con el paso de la Entrada en Jerusalén. Cierra el
cortejo la Banda de Música del Regimiento de Infantería
de Soria desgranando sus marchas, especialmente la dedicada
a esta imagen “Virgen del Socorro” con la cual el
maestro Gámez se despide.
La
Banda de la Guardia Civil era posiblemente la más popular
de las que acompañaban a los pasos de Cristo, por eso
para los contratos de Semana Santa se dividía en varias
bandas para poder atender la demanda. Aquí vemos que
acompañaba a tres cofradías: La Paz, La Hiniesta
y La Estrella.
La Banda de cornetas y tambores “La Giralda” era
una banda de las que podríamos denominar “históricas”,
pues se trata nada más y nada menos que de la formación
que acompañó al Cristo de las Penas de La Estrella
el mítico Jueves Santo de 1932. Parece ser que 1967 fue
uno de sus últimos años de existencia.
La banda “María Auxiliadora” fue una formación
que hubo en Sevilla durante los años 50 y 60, y debe
su nombre a la titular mariana del templo de la Trinidad, primera
imagen a la que acompañó.
Pero
hay cosas que nunca cambian, como la Centuria Macarena con el
Nazareno de San Roque, estampa que llevan ya conociendo varias
generaciones de sevillanos.
Aparte
de bandas civiles como las que acabamos de mencionar observamos
la presencia de numerosas bandas militares, algo muy común,
como la citada de la Guardia Civil, la famosa Policía
Armada o la del Regimiento de Artillería.
Las
bandas de música son de las tradicionales: el Carmen,
la Oliva, Tejera, Municipal, Soria 9, además de las Nieves
de Olivares, reorganizada durante esta década, durante
la cual acompañó a diversas hermandades. Después
de los años 60, esta formación no volvió
a actuar en Sevilla hasta la década de los 90.
En
cuanto a las marchas que aparecen reflejadas en la crónica
podemos observar que ya “Virgen de las Aguas”
era una marcha conocida pese a ser reciente. También
se hace mención a la magnífica composición
“Nuestra Señora del Socorro”, de
Pedro Gámez Laserna, compuesta en 1962. Ocurre justo
lo contrario que con “Virgen de las Aguas”,
pues ha caído en desuso. Pese a que la Banda de música
de las Cigarreras la ha llevado montada varios años,
la despreocupación de la Hermandad del Amor hace que
esta gran marcha no se interprete en la actualidad.
Por último no podemos pasar por alto el dato que se nos
ofrece sobre la marcha “Virgen de la Estrella”.
Esta composición no es la que Gámez Laserna dedicase
a la Virgen trianera (pues dicha obra data de 1970), sino que
se trata de “La Estrella Sublime” de Manuel
López Farfán, dedicada a la Hermandad de la Hiniesta.
Por este dato podemos hacer notar la enorme controversia que
ha suscitado siempre la dedicatoria de la marcha de Farfán
debido a su título, tanto que el autor de la crónica
se la adjudica ya a la Virgen de la Estrella con otro título.
Afortunadamente ya hoy día dicha polémica está
solventada porque está más que documentada la
dedicatoria a la Hermandad de San Julián.
ABC. Martes 21 de marzo
En este ejemplar el diario ABC realiza la crónica del
Domingo de Ramos y Lunes Santo, aunque sólo ofrecemos
los datos referentes a este último día.
El
Beso de Judas: Banda de cornetas y tambores de las
tropas de la Región Aérea del Estrecho en la Cruz
de Guía, Banda de trompetas, cornetas, gaiteros y tambores
de la Guardia Civil tras el Misterio y las Nieves de Olivares
tras el palio.
Santa Genoveva: Centuria Macarena y Banda de
cornetas y tambores “María Auxiliadora” (no
especifica cuál de las dos acompaña al Cautivo
y cuál va en la Cruz de Guía); Banda de Tejera
con la Virgen de las Mercedes.
San Gonzalo: Banda de la Guardia Civil en el
primer paso y la Cruz Roja tras el segundo.
Las Penas: música de capilla con el
Señor. “La Banda Municipal de música
detrás del paso de palio, que interpretó en numerosas
ocasiones la popular marcha Jesús de las Penas de Pantión”.
Las Aguas: Banda de la Guardia Civil abriendo
el cortejo. Banda de Música de la Oliva de Salteras con
el paso de Misterio.
El Museo: banda de la División Mecanizada
“Guzmán el Bueno” numero 2 bajo la dirección
del maestro Gámez.
Llama
la atención la denominación de la Banda de la
Guardia Civil: “Banda de trompetas, cornetas, gaiteros
y tambores de la Guardia Civil”. En efecto, no había
una denominación específica por aquel entonces
para designar al nuevo estilo que esta formación estaba
creando y que daría lugar con posterioridad al hoy conocido
como “agrupación musical”. Además,
observamos la inclusión de las gaitas, instrumento que
tuvo bastante protagonismo en esta década y las siguientes,
aunque parece ser que dicha inclusión en la banda fue
más una orden de algún superior que por voluntad
de su director.
Asimismo, la banda vuelve a tener varios contratos en un mismo
día, uno de ellos en una Cruz de Guía.
Un
dato que este año ha tenido especial relevancia (por
el acompañamiento musical del Misterio de las Siete Palabras
en el Santo Entierro Magno) es un hecho que precisamente hasta
los años 60 fue relativamente frecuente: pasos de Cristo
acompañados por bandas de música de plantilla
completa, como ocurrió este año con el Misterio
del Cristo de las Aguas, que entonces era el único paso
de la Cofradía.
Sección
“desde los palcos”
Ayer, en la Hermandad del Museo, el comandante director de la
Banda de música de la División de Infantería
Mecanizada “Guzmán el Bueno” nº2, don
Pedro Gámez, recibió como recuerdo y afecto un
bello cuadro, dedicado, de la Virgen de las Aguas.
Como
vemos aquí y volveremos a ver más adelante, el
director de Soria 9, D. Pedro Gámez Laserna, era muy
apreciado en el mundo de las cofradías, y recibió
numerosas muestras de afecto, pues esta de 1967 fue su última
Semana Santa como director de la carismática banda.
ABC. Miércoles 22 de marzo
San
Esteban: Banda de trompetas del escuadrón de
la Policía Armada en la Cruz de Guía. Centuria
Macarena con el Misterio y Banda de Tejera con la Virgen de
los Desamparados.
Los Estudiantes: Banda Municipal de Huelva
tras el paso de palio.
San Benito: Banda de la Guardia Civil con el
Misterio, Banda de la Policía Armada con el Cristo de
la Sangre (que salía por vez primera), y el Carmen de
Salteras con el paso de palio.
La Candelaria: Banda de la Guardia Civil tras
el Nazareno y la Oliva de Salteras tras el palio.
La Bofetá: trompetas y tambores del
Regimiento de Artillería de campaña nº14
con el primer paso. Banda de la División Mecanizada “Guzmán
el Bueno” número 2 dirigida por el maestro Gámez,
acompañando a la Virgen del Dulce Nombre.
Santa Cruz: la Banda Municipal tras el paso
de palio.
Hasta hace pocos años se había perdido un estilo
musical que gozó de gran tradición en Sevilla:
el de las bandas montadas, como la de Policía Armada,
que desfilaba con la Hermandad de San Esteban.
Hoy día podemos disfrutar de este estilo musical con
el escuadrón de la Hermandad de la Paz, que también
llegó a desfilar en sus primeros años con la Hermandad
de la Carretería.
Cabe
destacar que en la mañana del Martes Santo, en la Parroquia
de San Benito tuvo lugar el acto de imposición de la
medalla de oro de la Hermandad al hermano mayor, D. Manuel Ponce
Jiménez por parte del gobernador civil, D. José
Utrera Molina. En el transcurso de dicho acto “la
Banda de trompetas del escuadrón de Caballería
de la Policía Armada interpretó la marcha “Cristo
de la Sangre” cuya partitura le fue ofrecida al Señor
Ponce. (...) El Señor Ortiz Muñoz obsequió
al teniente coronel Señor Hita con unas grabaciones de
marchas procesionales interpretadas por la banda de cornetas
y tambores de la Policía Armada de Sevilla".
El
detalle de la marcha “Cristo de la Sangre”
no deja de ser curioso, pues no hemos encontrado referencias
de ninguna marcha así titulada, a excepción de
la homónima marcha de Alberto Escámez en 1928,
obviamente no dedicada al Crucificado de San Benito. Podría
tratarse de uno de los diversos cambios de nombres y/o dedicatoria
que tuvieron lugar al exportar las composiciones malagueñas
a Sevilla. Unas líneas más abajo comentaremos
un claro ejemplo.
Por otra parte podemos comentar que la Banda de la Policía
Armada estuvo estrechamente vinculada a la corporación
del barrio de la Calzada, debido a la amistad que mantenían
el citado señor Ponce y el teniente coronel Hita. De
hecho, la hechura del Cristo de la Sangre fue donada por el
cuerpo de Policía.
ABC. Jueves 23 de marzo
San
Bernardo: Banda de cornetas y tambores del Regimiento
de Artillería nº14 con el Crucificado y Las Nieves
de Olivares con la Virgen del Refugio.
El Buen Fin: Banda de cornetas y tambores “La
Giralda” tras el primer paso. El Carmen de Salteras tras
el segundo.
El Baratillo: trompetas y timbales del escuadrón
de la Policía Armada en la Cruz de Guía. Banda
de Cornetas y tambores “Nuestra Señora de los Dolores”
con el paso de la Piedad. Banda de la División Mecanizada
“Guzmán el Bueno” numero 2, dirigida por
el maestro Gámez, con el paso de palio.
Los Panaderos: Banda de la Guardia Civil acompañando
al paso de Misterio. Banda de la Cruz Roja con el paso de palio.
El Cristo de Burgos: Banda de Tejera tras Madre
de Dios de la Palma.
Siete Palabras: Banda de cornetas, trompetas,
gaiteros y tambores de la Guardia Civil con el primer paso.
Banda de Música de la Oliva de Salteras con el segundo.
La Lanzada: Banda de cornetas y tambores de
la Policía Armada tras el paso de Misterio.
La
banda “Nuestra Señora de los Dolores”, al
parecer, era una formación de la vecina localidad de
Camas de la que no hemos podido averiguar más datos.
El Regimiento de Artillería siempre ha estado estrechamente
vinculado a la Hermandad de San Bernardo, de ahí el acompañamiento
musical del Cristo de la Salud. Hoy día sigue desfilando
una representación tras la Virgen del Refugio.
La Banda de la Guardia Civil aparece de nuevo desgajada, en
este caso para acompañar a dos cofradías.
Sección
“desde los palcos”
-Cerrando el cortejo de la Cofradia de la Lanzada no iba la
Banda de Música de la División de Infantería
Mecanizada “Guzmán el Bueno” número
2 que dirige el maestro Pedro Gámez. En su lugar figuraba
la de cornetas y tambores de la Policía Armada, cuyos
miembros son hermanos de honor de la hermandad radicada en el
templo filial de San Martín.
-Ayer, las cornetas y tambores de la Policía Armada estrenaron
otra marcha procesional: “María Santísima
del Buen Fin” de cuya composición es autor Don
Alberto Escámez.
-Las Hermandades de las Penas y Siete Palabras, cuando la Cofradía
de la Bofetada pasaba por el templo parroquial de San Vicente,
salieron a recibirla, ofreciéndole un ramo de claveles
rosas, mientras que la Banda de Música de la División
Mecanizada “Guzmán el Bueno” nº2 interpretaba
la popular marcha procesional “Jesús de las Penas”.
Ya
comentamos más arriba el acompañamiento de pasos
de Cristo con bandas de música. Es en estas fechas cuando
empieza a definirse claramente la distinción que hoy
se ha hecho casi canónica: cornetas y tambores/agrupación
musical para paso de Cristo y banda de música para paso
de palio.
La Hermandad de la Lanzada ya este año optó por
acompañamiento de cornetas y tambores en lugar de banda
de plantilla completa.
En
cuanto a la marcha “Virgen del Buen Fin”,
se trata del caso que comentábamos unas líneas
más arriba, una marcha malagueña que al interpretarse
en Sevilla cambia de nombre y dedicatoria. En este caso, realmente
la marcha se titula “Pobre Zaragoza”, dedicada
por Escámez a un miembro del cuerpo de bomberos de Málaga
que murió en un acto de servicio.
La
Cofradía del Dulce Nombre, según la información
que hemos recabado, tomó un itinerario distinto este
año para poder pasar ante la casa del imaginero Castillo
Lastrucci, que ya se encontraba delicado de salud (fallecería
meses después, concretamente, en Noviembre). Al pasar
por San Vicente, la banda interpretó “Jesús
de las Penas”, marcha que por cierto hace mucho tiempo
que no se escucha tras la Virgen del Dulce Nombre.
Miserere
de Eslava. Exponemos aquí un artículo
de Norberto Almandoz sobre la interpretación del
“Miserere”, que, si bien no es música
procesional, sí entra dentro de lo que podemos llamar
“música de Semana Santa”.
Dicha interpretación tuvo lugar en el Teatro San Fernando
a cargo de la Asociación Coral Sevillana y de la Orquesta
Filarmónica, dirigida por Luis Izquierdo.
En
toda la obra de Eslava a la voz de tiple le ha sido concedido
cometido muy preponderante.
Los “Tiples melódicos” de su Tratado de Armonía
reflejan su criterio sobre el particular.
Ratifican nuestro aserto, entre otros, el bello solo de la Secuencia
de Resurrección, “Sepulcrum Christi viventis”;
“Et Iesum benedictum” de la “Salve”
a dos coros, etc. En los motetes a voces solas, obras de su
última época, el tiple es la voz cantante del
conjunto armónico, si no con imitaciones ni contrapuntismos
del polifonismo clásico, sí de un estilo muy digno
y de perfecta sonoridad y equilibrio.
En el “Miserere” dedicó también a
la voz del tiple dos versículos: el “Obediens”
y el “Miserere”. ¿Contó Eslava con
voz de tiple capaz de su interpretación? Evidentemente
que sí. De no disponer los hubiera escrito para tenor,
como el “Tibi soli” y el “Benigne”.
En la época de Eslava –y muy posteriormente también-
se podía contar con magníficas voces de tiple,
de gran brillantez, potentes y de tesitura aguda. Hemos conocido
a algunos que han interpretado el “Inflamatus” del
“Stabat Mater” de Rossini que andaban por las alturas
de Sol, La, Si y Do. En la época moderna han decaído
las voces de tiple. Al mismo “Redde” del “Miserere”
es necesario bajarle tono y medio o dos tonos, con lo que pierde
brillantez. Ya desde casi el medio siglo pasado los dos versículos
del tiple han pasado a jurisdicción del tenor solista,
que, como todos saben, ha conocido eminentes intérpretes,
como Gayarre, Stagno, Lauri Volpi.
El de ayer no era uno nuevo en la plaza. Ya el año pasado
tuvo la interpretación de la veterana partitura. No se
puede decir que los cuatro versículos no sean de lucimiento.
Por su extensión, fraseo, expresión, están
descritos a la medida de un artista de facultades. Eslava conocía
muy bien las voces.
Los cuatro versículos –incluyendo el “Cristus
factus” “Miserere”, “Tibi soli”
y el “Benigne”- son de gran lucimiento para el tenor
solista: frases de gran sentimiento y expresión.
Francisco Saura atacó con decisión la entrada
del “Obediens”, pasaje algo peligroso por el salto
del intervalo de sexta mayor. Muy sentido el versículo
del “Miserere”, y expresadas con claridad las florituras,
más propias de tiple que de tenor. Dialogó con
soltura con los coros. Muy aplaudidos los dos números.
Rafael Ruiz Amé, muy expresivo en sus solos de clarinete.
El “Amplius” es versículos de verdaderos
obstáculos” para el contralto por su constante
tesitura aguda. Manuel Gómez sorteó con habilidad,
saliendo airoso de su cometido. El solo de violín, de
cariz mozartiano, fue interpretado expresivamente por Paquita
Lerate, concertino de la Orquesta Filarmónica.
El “Ecce enim” y el “Libera me” son
trozos antitéticos de expresión. Heroico, como
un conquistador, aquél, y de afectuosa dulzura éste,
de belliniana factura, que le va muy bien a Antonio Gómez.
Su voz luce con amplitud canora, por su ductilidad y expresión.
Fue muy aplaudido.
En el “Auditui” y el “Quoniam” los coros
sueltan la válvula de escape a pleno pulmón. Los
reiterados “Et exultabunt” y los “Non, non
delectaberis” parecen escapar del pecho de un furioso
Otello con volcánica erupción.
El “Redde” es uno de los trozos más bellos
del “Miserere”. Las voces de los niños –debían
ser dos y no cuatro- se enlazan y trenzan giros de graciosa
imitación. La orquestación –flauta y oboe
en octava- y el acompañamiento en un encaje. Los niños
que lo interpretaron pertenecen a la Escolanía de Nuestra
Señora de los Reyes. Ignoramos sus nombres. Cantaron
con soltura y buen fraseo, aunque muy apurados por las alturas
y sin voz de gran timbre. Fueron aplaudidísimos. Los
tiples del “Miserere” son los niños mimados
de la obra. Este versículo fue dirigido por D. Ángel
de Urcelay, director de la agrupación. Fue aplaudido
también.
El “Tibi soli” lo interpretó Francisco Saura
con emoción bien sentida.
El “Benigne” es siempre esperado con interés.
Contiene pasajes de modulaciones: de Do menor a Do mayor y después
a Mi bemol, muy bien llevados, de gran colorido sonoro.
El agudo final sonó un poco forzado. El último
que dio un Do sonoro, esplendoroso, fue Lauri Volpi. Ya lo recuerdan
los aficionados. Hipólito Lázaro no quiso darlo,
y lo dio octava baja, tal como escribió Eslava.
Los coros, para los que es familiar la obra, seguros y con matices
de claroscuros.
Luis Izquierdo, quien ha llevado el peso de la interpretación
merece una calurosa ovación. Es digno de ella.
Mucho público, aunque no un lleno total, pero que aplaudió
con entusiasmo.
ABC. Viernes 24 de marzo
Reproducimos a continuación el siguiente artículo,
firmado por Norberto Almandoz.
“Jesús
de las Penas”. Marcha lenta de Antonio Pantión.
Sería interesante recoger en una antología las
marchas que se interpretan en estos días de la Semana
Mayor. Indiscutiblemente, batiría, colmadamente, el récord
de todas las ciudades y poblaciones españolas.
La reina de ellas, la de la Virgen de la Amargura, de Font de
Anta, lleva lucidísimo cortejo y gentil corte de honor.
Hasta Chopin se asocia con la de su “Sonata en si bemol”,
¡jamás lo soñara! a estos admirados actos.
No sabemos si Wagner habrá ofrecido la grandiosa del
“Ocaso de los dioses”. En esta se llora la muerte
del esforzado Sigfrido, un héroe mítico, mientras
que en las otras, la del Redentor del género humano y
su Santa Madre. Recordamos los tiempos -¡ya muy lejanos!-
en que el mismo “Benigne” del “Miserere”
de Eslava se le “funebrizaba” el día de Viernes
Santo para que la Banda Municipal acompañara al Ayuntamiento
a los oficios de la Catedral.
No faltaban algunos señores concejales que iban canturreando
el conocido versículo misereriano, sin temor alguno al
fracaso en la última parte, el tan esperado “do
de pecho”. No conocí un edil de cuya boca brotara
un “gallo”. Ignoramos si hogaño el “Benigne”
goza de los honores de antaño, ni si los concejales poseen
las aficiones filarmónicas de sus antecesores de épocas
un poco lejanas.
Llega a nuestras manos un ejemplar, flamantemente editado, de
la marcha “Jesús de las Penas”, “marcha
lenta” de Antonio Pantión. La obra ha visto la
luz pública muy recientemente.
Antonio Pantión, el conocido compositor y pianista sevillano,
está en posesión de todos los títulos de
su carrera, desde solfeo hasta composición, expedidos,
hace ya algunos años, por el Real Conservatorio de Madrid.
Ha demostrado su valía en exámenes y en las oposiciones
sufridas para conseguir la cátedra que rige en este Conservatorio
de Sevilla.
Su condición de pianista y organista se evidencia en
esta marcha de “Jesús de las Penas”. En ella
ha evitado el tipo estereotipado en esta modalidad musical.
Escrita en re menor, el unísono inicial en piano le presta
matiz sombrío y misterioso, por los insistentes y entrecortados
ritmos de los bajos, mientras las partes superiores, en compactos
acordes, siguen su ruta hacia arriba a un tutti en un fortissimo
de plenitud sonora y de gran efecto, fortissimo que va descendiendo
hacia regiones medias y graves, sostenidas siempre por el “obstinato”
rítmico iniciado en el comienzo. El elemento armónico
de este trozo está desenvuelto en clima de austera seriedad,
en gran parte debida a las características de la tonalidad,
de colorido un tanto neutro.
En el trio clarea el ambiente, y la tonalidad se ha mayorizado
en “re mayor”, para Rimsky-Korsakoff, “amarillo
soleado”, y para Scriabin, “amarillo brillante”
tonalidad del “Canto a la alegría” de la
“novena Sinfonía” de Beethoven.
La modalidad de este trío es agradable y muy expresiva,
ornamentada por imitaciones en las que es fácil reconocer
la mano y técnica del organista habituado al género
ligado, y conducciones y armonizaciones de buena ley.
Ha de ser de excelente sonoridad, por la distribución
y conjunto de sus diferentes partes armónicas.
Felicitamos cordialmente al autor y a la hermandad. Con esta
marcha se ha enriquecido el ya crecido repertorio de marchas
de procesión de nuestra ciudad.
Llama
la atención que el autor diga que la marcha “ha
visto la luz pública muy recientemente” cuando
se trata de una obra del año 1943. Puede que se refiera
a la edición de la partitura de la que dispone. No obstante
podríamos pensar que la marcha no cosechó su merecida
popularidad hasta varios años después de su creación.
Este dato lo refleja Manuel Carmona en su libro “Un
siglo de música procesional en Sevilla y Andalucía”.
Parece ser que Antonio Pantión estuvo varios años
sin componer ninguna marcha procesional debido a la posible
poca aceptación de “Jesús de las Penas”
en un primer momento.
A
continuación, la habitual crónica diaria, aunque
la información se reduce a las dos primeras cofradías,
pues “al cierre de esta edición la Cruz de
Guía de la Hermandad de las Cigarreras asomaba por la
calle Sierpes para desembocar a la Plaza de San Francisco”.
Los
Negritos: Banda de la Cruz Roja con la Virgen de los
Ángeles.
La Exaltación: Guardia Civil tras el
Misterio. El Carmen de Salteras tras el palio.
Sección
“desde los palcos”
-Por expreso deseo de la Hermandad de la Virgen de la Esperanza
de Triana no llegó a Sevilla la acostumbrada escolta
de marineros, ni la música de la Armada. Detrás
de la Virgen trianera formaría un “minipiquete”
y la Banda de Música de Salteras.
-Don Vicente Gómez Zarzuela, autor de la marcha procesional
“Virgen del Valle”, dejó escrita una misa
especial para la sagrada imagen, que el cofrade, don Luis Izquierdo,
director de la Sinfónica sevillana, se ha comprometido
a poner en polifonía para el próximo año.
ABC. Domingo 26 de marzo
La
Carretería: en la Cruz de Guía, trompetas
y timbales del escuadrón de la Policía Armada.
La Banda del Requeté con el paso de Misterio y la de
Tejera con el paso de palio.
Soledad de San Buenaventura: Banda de música
Municipal, dirigida por el maestro Braña.
El Cachorro: Banda de cornetas, trompetas,
gaiteros y tambores de la Guardia Civil y banda de música
(no dice cuál) en el palio.
La O: Banda de la Guardia Civil abriendo el
cortejo, Policía Armada acompañando al Nazareno
y el Carmen de Salteras tras el palio.
Montserrat: no menciona las bandas, aunque
se supone que en el palio iba Soria 9.
La Mortaja: capilla musical con voces graves
entonando el “Miserere”.
—
La
Trinidad: Centuria Macarena, Banda del Requeté
(no se especifica cuál de las dos acompañaba al
Misterio); Banda de Tejera con la Virgen de la Esperanza.
Santo Entierro: abre Guardia Civil; Banda Municipal
con el Cristo Yacente y escuadrilla de Tropas de Aviación,
de la Región Aérea del estrecho, con estandarte,
escuadra y banda de cornetas y tambores.
Sección
“desde los palcos”
-A las 12 de la mañana de hoy, en la Capilla del Patrocinio,
la Banda de música de la División Mecanizada Guzmán
el Bueno número 2 interpretará ante el Cachorro
la marcha que ha compuesto para dicha imagen el maestro Pedro
Gámez. Dicha banda, por no haberse dividido este año,
no ha podido acompañar, como es tradicional, a la cofradía
del Patrocinio.
-La Centuria de la Macarena fue al templo del Gran Poder, tocó
una marcha en el vestíbulo y partió hacia San
Román, donde ante la Iglesia, interpretó otra
en honor de los titulares de la Cofradía de los Gitanos.
-Homenaje al maestro Gámez en la Capilla de Montserrat.
Y entrega de fotografías de las sagradas imágenes.
¡Cómo se está emocionando el buen músico
en esta Semana Santa!, última que dirige la Banda de
la División de Infantería, por haberle llegado
la hora del retiro.
La
marcha que se estrenó en la Capilla del Patrocinio es
ni más ni menos que “El Cachorro”,
subtitulada “Saeta sevillana”, una de las
composiciones más logradas de su autor y de toda la música
procesional...
En los últimos años ha cobrado el merecido prestigio
que siempre debió tener, y ya forma parte del repertorio
habitual de numerosas bandas.
Por otra parte vemos que Soria 9 se dividía a veces para
acudir a más de un contrato (cosa que este año
no ocurrió). Por lo que hemos averiguado, parece ser
que durante la dirección de Gámez Laserna, la
banda alcanzó una de sus mayores cotas de calidad, y
el número de componentes hacía posible que la
banda acudiese a más de una procesión.
Y como hemos visto anteriormente, el citado director recibió
otro de los numerosos homenajes con motivo de su retirada. No
obstante, no cabe mayor homenaje para un músico que interpretar
sus marchas, algo que no sucede con mucha frecuencia.
Conclusiones
Por los datos que hemos recabado, hemos de suponer que el acompañamiento
musical en estos años era básicamente eso, un
acompañamiento nada más, y no se le prestaba la
misma atención que hoy día.
Quizá en la actualidad hayamos caído en el error
de sobrevalorar el apartado musical, cuando no deja de ser algo
accesorio. No obstante hoy sería impensable, por muy
accesorio que sea, restarle la importancia que merece. Por eso
mismo no deberíamos admitir la degradación que
sufre el género de la marcha procesional ante la llegada
de pseudocompositores y advenedizos. La música es una
parte más del patrimonio de las hermandades, y como tal
debe cuidarse tanto como una pieza de orfebrería o bordado,
pero hoy día esto se tiene en cuenta en un reducidísimo
número de hermandades.
La Semana Santa tiene el patrimonio musical tan importante que
nos ha llegado hasta nuestros días porque prácticamente
hasta los años 80 quienes componían marchas procesionales
eran músicos capacitados para ello.
Por
otra parte, el panorama de las bandas es sensiblemente distinto
al actual, pues las bandas civiles han sustituido a las militares,
que por otra parte eran casi las más populares y renombradas:
Guardia Civil, Policía Armada, Soria 9...
Otra formación que por entonces era una de las más
importantes, la Municipal, hoy día sólo participa
testimonialmente en el Santo Entierro.
También llama la atención el hecho de que la Banda
del Maestro Tejera acompañara mayoritariamente a hermandades
de las denominadas “de barrio”, como San Roque,
Santa Genoveva, San Esteban o Trinidad, cuando actualmente parece
que se ha especializado en hermandades de corte serio.
Tenemos
el deber de conocer nuestro legado musical, protegerlo y conservarlo:
el presente no se concibe sin el pasado.
BIBLIOGRAFÍA