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ALBERTO ESCÁMEZ LÓPEZ: CREADOR DE UN ESTILO Ignacio Rodríguez Planas La música procesional, en especial para bandas de cornetas y tambores, es hoy por hoy, un género que atrae a numerosas personas cofrades, y por qué no decirlo, incluso a gente no tan cofrade. La importancia a nivel popular que se le da en el mundo de las Hermandades y Cofradías queda patente si observamos la cantidad de bandas existentes así como el gran número de marchas procesionales que se han escrito en la actualidad. Pero por otro lado, es justo recordar que todo lo que actualmente existe, ha tenido un inicio que nunca ha de olvidarse, más aún en este mundo de la Semana Santa donde evolucionar debe ser una obligación, pero sin perder sus grandes tradiciones. El mundo de las cornetas y tambores no está exento de ello. En Málaga, su origen no está del todo claro, aunque se sabe que ya en 1856, los tambores del Batallón de Artillería de la Milicia Nacional acompañaron a la procesión conjunta realizada por Jesús El Rico y el Cristo de la Sangre. Lo que también es conocido, es que en la música procesional de este singular género, las bandas militares jugaron un peso muy importante: Bandas como la de los Regimientos de Infantería de Borbón, la de Álava, y la de los Exploradores, tuvieron un papel protagonista en la Semana Santa malagueña a principios del siglo XX. Alberto
Escámez en los años 20
Alberto Escámez López nació en Linares (Jaén) en 1896. De su infancia poco se sabe, pero por razones familiares tuvo que desplazarse de su localidad natal y afincarse en Málaga. Fue aquí donde ingresó como músico en el Arma de Artillería, iniciando una larga vida donde la música y la Semana Santa desataron dos grandes pasiones. A los 24 años de edad, entabló amistad con los responsables de la banda del Real Cuerpo de Bomberos malagueña anteriormente mencionada, para los que empezó a componer una serie de marchas procesionales únicas hasta la fecha y que a la postre se convertirían en el origen de este gran estilo que conocemos hoy día como el de las "cornetas". Marchas como "Cristo del Amor", "Soleá", "Nuestra Señora de Consolación y Lágrimas", "Virgen de la Paloma", etc. que aun se conservan y se interpretan en una amplia geografía española, son consideradas popularmente como "clásicas".
Durante su estancia en Málaga, su producción musical fue abundante, pues además de las numerosas marchas procesionales que dedicó a Hermandades de esta ciudad, también compuso obras de otros estilos (muchas de ellas publicadas en una prestigiosa revista de la época) como es el caso de "Saeta para piano" escrita el 5 de Marzo de 1931 y dedicada a la revista "Vida Gráfica" o marchas de paso ordinario, varias zarzuelas, y algunos cuplés que más tarde detallaremos. A
partir de 1950, Alberto Escámez, por diversos motivos (posiblemente,
obligaciones con el ejército), tuvo que marcharse nuevamente
a otra localidad andaluza, concretamente a Adra (Almería). En
este nuevo destino, cambió las cornetas y tambores por las bandas
de música, donde dirigió una pequeña formación
compuesta por jóvenes abderitanos, durante 7 años, hasta
que tuvo que abandonar la localidad de forma definitiva. Dicha banda,
llegó a conseguir una gran popularidad en el pueblo, en especial
con los conciertos que realizaba cada domingo en un pequeño kiosco
qu-e había en lo que actualmente es la plaza del Ayuntamiento
del municipio. Por otro lado, es necesario destacar que durante los
primeros años de esta etapa continuó manteniendo aun intactas
sus relaciones con Málaga y "su" banda: Las marchas
"El Cristo del Rescate" (1951) o "La Virgen de la Esperanza"
(1952) firmadas ambas en Adra, son un claro ejemplo.
No sabemos exactamente el tiempo que pudo permanecer en esta localidad, pero sí es cierto, que desde 1952 hasta 1963 también dirigió la banda de la "Unión Musical Torrevejense" en Torrevieja (Alicante). Por ello pensamos, que de 1952 hasta aproximadamente 1957 debió mantener simultáneamente la dirección musical de ambas formaciones. Hay que reseñar que durante esta nueva y a la vez última andadura (falleció en 1970), su producción musical cofrade siguió aumentando, pues llegó a componer al menos una marcha procesional para banda de música dedicada a la Agrupación de San Pedro Apóstol de la cofradía California de Cartagena (Murcia) en 1958.
Su
producción musical Para
cornetas y tambores (Semana Santa):
Para banda de música (Semana Santa): Obras
para Semana Santa: Marchas
de paso ordinario para bandas de cornetas y tambores: Zarzuelas,
cuplés y otros: Notas: (2) Destacamos que esta marcha ha sido la última en recuperarse, gracias a la Banda del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga -poseedora de la inmensa mayoría de las partituras de Escámez-, al interpretarla en 2003 en el concierto organizado por el programa de Canal Sur Radio "Bajo Palio". (3) Hemos descubierto la existencia de esta composición y pensamos pueda tratarse de otra marcha para banda de música, posiblemente dedicada al mismo Cristo de Torrevieja. Publicado
en el número 2 de la revista CÁLIZ DE PAZ
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