Opinión

Marchas procesionales a orquesta de plectro

Mateo Olaya Marín

29 de Noviembre de 2005


Las orquestas de plectro son formaciones musicales integradas por instrumentos populares, tales como las bandurrias, laúdes y guitarras y a los que suelen unirse instrumentos como los violonchelos y en mayor medida los contrabajos.

La discografía cofrade en estos últimos años nos ha deparado una variedad importante de marchas procesionales bajo el transcriptor original de orquestas sinfónicas, orquestas de cámara, instrumentos solistas como la guitarra y el piano, hasta conjuntos instrumentales novedosos y creados específicamente para la ocasión. En toda esta amalgama parece ser que pasa desapercibida una variedad interesante de ver y concebir las marchas procesionales. Se trata de aquéllas interpretadas por orquesta de plectro.

No podemos aventurarnos a determinar la fecha a quo de esta tipología, aunque sí debemos señalar un hito que bien podría ser el inicio: año 1997. Esta novedosa aportación no podía venir de otra persona sino del genial D. Sebastián Valero Jiménez, quien sumó a su larga labor artística para con las orquestas de plectro, la de adaptar a esta plantilla una serie de marchas procesionales, interpretadas todas en un concierto celebrado en la cuaresma de 1997 que ofreció la Orquesta de Plectro del Centro Filarmónico de Aguilar de la Frontera (Córdoba).

D. Sebastián Valero fue un destacado músico, compositor y director de banda, cuyo trabajo se desarrolló mayormente en Aguilar de la Frontera, su pueblo de adopción, al frente de instituciones como la Banda Municipal o el mismo Centro Filarmónico. Su herencia musical es de incalculable valor: desde marchas de procesión hasta pasodobles, villancicos e himnos, sin dejarnos atrás los incontables arreglos, adaptaciones e instrumentaciones de obras musicales de todo tipo. Y he aquí que se nos presenta un ejemplo innovador, el de ofrecer las marchas procesionales con un sonido plectral.

Como si de una obra escrita expresamente para plectro se tratase, véase la "Sinfonía Plectral" de D. Luis Bedmar, las marchas aparecen tocadas por ese filtro de timbre tan especial y a la vez hermoso, de "sensación sonora más íntima, plácida y quizás más espiritual", como diría su adaptador, donde las bandurrias hacen las veces de clarinetes en las bandas de música, los laúdes de saxofones o las guitarras de tubas y bombardinos.

Este trabajo se encuentra registrado fonográficamente en un disco grabado por el Centro Filarmónico de Aguilar de la Frontera en el año 1999, llamado "Marchas procesionales de Semana Santa", con la dirección de D. Miguel Arjona Varo. El mismo cuenta con dos bloques bien diferenciados: por un lado marchas procesionales originales de D. Sebastián Valero y por el otro, títulos clásicos y muy comunes para el público.

En el primer grupo están "Sollozos", "Verónica", "Nazaret" y "Resurrección Gloriosa". Y en el segundo los archiconocidos nombres de "Pasan los Campanilleros", "La Estrella Sublime", "Jesús de las Penas", "Ione", Virgen del Valle", "Marcha Fúnebre de Chopin", "Macarena" de Abel Moreno y "Virgen del Castillo Viejo" de Rodrigo Alfredo de Santiago.

A pesar de que su publicación se remonta a seis años atrás, pocos se han percatado de este alarde ingenioso y pionero en el mundo de las marchas procesionales. Pero quizás esto sea por poco tiempo, ya que la discográfica Pasarela tiene previsto en los próximos meses publicar un CD de marchas procesionales a plectro, con la participación, cómo no, de la Orquesta de Plectro del Centro Filarmónico de Aguilar de la Frontera.

Curioso, ¿verdad?

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