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Crónica musical de la Semana Santa de Córdoba (2005)

Javier Bazán Benítez

24 de Abril de 2005


BANDAS DE MÚSICA

¿Todo sigue igual?

Esta es una pregunta que podríamos responder con una contundente negativa. Por suerte para la música y para el cofrade cordobés, quizá minoritario, que disfruta con las buenas marchas procesionales, en esta Semana Santa 2005 hemos asistido a un aumento de la calidad en cuanto a marchas interpretadas se refiere, si bien tenemos hermandades cuyos repertorios han ido decreciendo en calidad de una forma alarmante, hasta llegar a lo que son hoy en día.

También nos hemos sorprendido con alegres palios "de bulla" que nos hacían pellizcarnos con marchas como "Amarguras" a la Virgen de la Paz, donde por cierto "Paloma de Capuchinos" está cercana al olvido; ver a la Esperanza atravesar Juan Rufo con "La Madrugá" y "Jesús de las Penas", y además estrenando Banda, que dará mucho que hablar y que está haciendo una impresionante labor de recuperación del patrimonio musical cordobés, o disfrutar de la Virgen del Buen Fin lamer los balcones de la calle Deanes con "Soleá, dame la mano", o con palios de corte más fúnebre (quizá entrecomillado) en los que sonaba la omnipresente "Caridad del Guadalquivir"; que lo mismo sirve para un roto que para un descosido, tocada a la entrada de la Virgen de la Amargura, de la que se echa de menos su etapa con "Ione" o "Mektub", etc. o alguna que otra vez en la Caridad del Buen Suceso, donde también se interpretaba "A ti, Manué" en la Plaza de Capuchinos.

Quizá lo que evidenciamos sea una vuelta al clasicismo y un mayor cuidado del repertorio musical e, igualmente importante, del lugar donde se tocan las marchas. Es digno de elogio el esfuerzo de la Hermandad de la Sentencia, dando a conocer en Córdoba el Lunes Santo marchas como "La Pobre Carmen", que precedió a "Virgen del Valle", gran momento cofrade en la calle Deanes; o del Rosario Coronada, deleitándonos con "Expirando en tu Rosario", la "Marcha Fúnebre" de Chopin o, cómo no, "Virgen del Valle".

Sorprendió también el, para mí, un hito en la historia musical de nuestra Semana Mayor. Tras ser acompañado musicalmente el año pasado, en su primera salida desde el 62, el Amarrado con música de capilla, la Hermandad decidió este año dotarlo de un acompañamiento de Banda de Música. La banda "Tubamirum" de Cañete de las Torres, nos descubrió una faceta desconocida tocando marchas fúnebres, como "Jesús de las Penas", "Ione", "La mort d'Ase", "Jesús Preso" o "Mater Mea", y haciéndolo con mucha calidad. En la misma Hermandad del Huerto, la Candelaria salía con "Macarena" de Cebrián, cruzaba las Tendillas con "Sevilla Cofradiera" y entraba en el Compás de su iglesia con "Jesús de las Penas".

Son destacables también, siguiendo en el plano de marchas fúnebres, la Hermandad de las Angustias, acompañada de "Calíope", de Fernán Núñez, con un esmerado repertorio, y del que pudimos disfrutar en Carrera Oficial con "Soleá, dame la mano" y "Saeta Cordobesa", o en la Plaza de San Agustín con su "Virgen de las Angustias", de Báez y "Amarguras"; y la Reina de los Ángeles, de la Hermandad del Císter, que destacó y grabó en nuestras mentes su paso por las Tendillas a los sones de "Nuestro Padre Jesús de la Sangre", de Casto Contreras, marcha desconocida, a pesar de ser cordobesa. Este palio nos hizo vibrar con marchas como "Ángeles del Císter", "Mektub", "La Sagrada Lanzada" o "Jesús Preso", que pusieron la nota elegante del Martes Santo cordobés. La Virgen de los Dolores, "Señora de Córdoba", tras las críticas recibidas estos últimos años por su descuidado repertorio, este año decidió dar el golpe de efecto y sorprender con marchas como "Ecce-Homo" en la Plaza de Capuchinos, o "Virgen de los Dolores" en Carrera Oficial, al igual que a la entrada, donde precedió a "Amarguras".

Y cambiando de estilo, en los palios de carácter más alegre nos encontramos con tres tendencias bien diferenciadas: los alegres de marchas elegantes, que nos muestran cómo un repertorio alegre no tiene por qué ser chabacano; los repertorios "normales", consistentes en marchas de Abel Moreno o en las clásicas "Pasan los Campanilleros" o "La Estrella Sublime"; y los que se salen de toda clasificación, acompañados musicalmente por la banda Cristo del Amor, que no se sabe bien si juega a ser Banda de Música o Agrupación Musical, como apreciamos en su último disco. La primera clasificación está representada fielmente por la Hermandad de la Merced acompañada por la magnífica banda de La Puebla del Río, y que es una hermandad de barrio donde se precie con un cuidadísimo repertorio en el que alterna marchas alegres, no por ello de baja calidad, con marchas como "Saeta Cordobesa" o "La Madrugá"; o la Virgen de la Alegría, que abandonó el clásico de "Amarguras" en Santa Marina para sustituirla por su marcha "Virgen de la Alegría", de Manuel Alba, o por las alegres "Candelaria", "A ti, Manué" o "Madre Hiniesta".

La segunda clase es la que más abunda en nuestra Semana Santa: la Virgen del Amor, con "Encarnación Coronada" en la calle Torrijos; la Piedad, con "Pasan los "Campanilleros", o su marcha de Gámez Laserna "Nuestra Señora de la Piedad" a la salida de María Auxiliadora; la Virgen de la Palma, su salida con "Coronación de la Macarena" y "Rosario de Montesión", o "Pasan los Campanilleros" en el Císter, o el Dulce Nombre tras su apresurada vuelta al templo, con "Virgen de los Reyes" y "Virgen de la Paz"; o la Paz dándose un baño de masas en Colón con sus marchas "de bulla". La tercera merece una clasificación especial, y son los palios acompañados musicalmente, como ya se menciona antes, por la Banda Cristo del Amor, que ha tomado el camino equivocado, prefiriendo tener un repertorio lleno de adaptaciones de cornetas y de agrupación a tener marchas cordobesas muy escondidas y poco interpretadas como las de Pedro Gámez o Enrique Báez, y que iban con su titular, la Virgen de la Encarnación, subiendo la calle la Feria con "Esperanza Cordobesa" y la emoción desbordada de los cordobeses que allí se agolpaban; acompañando a la Trinidad, con "Oh Bendita Estrella" en la calle Judería y "Reina de la Trinidad" a su salida; o con María Santísima del Rocío y Lágrimas, saliendo con "Rocío", terminando con la Soledad de San Cayetano, igualmente con esta Banda, que cruzó las Tendillas con "Cristo del Desamparo y Abandono" y salió de la plaza con "Aniversario Macareno", sin saber si se trataba de un palio fúnebre o de bulla.

En general, los repertorios musicales de la Semana Santa cordobesa están experimentando en los últimos años una positiva evolución, dando a conocer marchas que, incluso siendo cordobesas, ni se sabía que existían, o dándonos la grata sorpresa de "La Pobre Carmen", "El Héroe Muerto" o "La Música de Silencio".

Que así siga siendo.

Javier Bazán Benítez
Córdoba

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