Investigación

José Martínez Peralto y su marcha "Cristo de la Buena Muerte"

José Manuel Castroviejo López y José María Pinilla Gómez

21 de Marzo de 2014


Introducción.

Este último Domingo de Ramos se produjo un reestreno de gran valor histórico y sentimental en la Hermandad de la Hiniesta, tal vez desapercibido entre las muchas noticias que genera tan señalado día. La marcha procesional que el maestro Martínez Peralto dedicó al Crucificado de la Buena Muerte volvió a ser interpretada tras décadas de olvido, pues la Banda de Música de Nuestra Señora del Carmen la tocó durante la tradicional maniobra en que el paso del Cristo se acerca antes de la salida a la Dolorosa. Confiamos que en años venideros esta primorosa marcha se afiance en el repertorio para la calle de la Cofradía de San Julián.

 
El compositor en su imagen más conocida.

En cuanto a Martínez Peralto, nacido en Sevilla el 18 de agosto de 1898, fue un músico de importancia en su tiempo, a pesar de que haber limitado su labor a las bandas de música seguramente le privó de una mayor divulgación. No ayudó, como recordaba su amigo el cofrade de la Sagrada Cena Miguel Román Pérez (1), su carácter reservado y humilde, así como la falta de descendencia que reivindicase su figura tras su desaparición. Aunque en la actualidad sus marchas procesionales no están entre las más conocidas del género, lo cierto es que tanto éstas como otras obras suyas de carácter profano disfrutaron años ha de bastante notoriedad. Para el lector, Peralto tal vez no sea más que un "gran cofrade de la Hiniesta que ofreció a sus queridas Imágenes bellísimas composiciones musicales (2)"; sin embargo, el presente trabajo nos permitirá aproximarnos a su verdadera dimensión, que excede el ámbito local e incluso el nacional (3).

De "Serva la Bari" y "Pinocho" al cine.

Está constatada la presencia habitual de partituras de Peralto en la programación radiofónica -llamada entonces "telefonía sin hilos"- durante los años veinte y treinta del siglo pasado. Esto era así en emisoras de Sevilla, Madrid o Barcelona (4), lo que evidencia la difusión de sus obras, desde pasodobles, fandanguillos o foxtrots -un baile de moda en aquel tiempo- hasta algún chotis. No era extraño tampoco escucharlas en conciertos (5), o -en el caso concreto del célebre pasodoble "Serva la Bari"- en el paseíllo de la Maestranza (6).

 
Papel de clarinete 2º del pasodoble "El Cerro del Águila".
Archivo Banda La Oliva.

Siguiendo esta línea, a Peralto se debe un tema bailable llamado "Pinocho" que alcanzó un destacado éxito en su momento. Aunque parece que fue popular en los años sesenta (7), su registro discográfico es de 1931 y fue grabado junto al pasodoble "El Montañés" del salmantino Eusebio Rivera Sánchez (8), quien también escribirá marchas procesionales, en este caso para Almería.

Como otros compositores de la época, Peralto colaboró en el mundo cinematográfico, tan necesitado en sus primeros años de apoyo sonoro. Hemos comprobado su aportación en documentales propagandísticos de la facción nacional durante la Guerra Civil producidos por la Cifesa del bando insurrecto (9). Junto al también violinista y compositor José Font de Anta, Peralto realizó la música para "Hacia la nueva España" (1937) (10), dirigida por Fernando Delgado (11). Este documental, calificado en prensa como "la mejor película de la guerra", tuvo gran repercusión, entre otras razones porque parte de la recaudación diaria sufragaba al ejército franquista (12). Encontramos música de Peralto, en solitario o en compañía de otros como Rafael Benedito, en producciones similares como "Asturias para España" (1937) del citado Delgado, "Sevilla Rescatada" (1937) de Alfredo Fraile o "Santiago de Compostela" (1938) de Fernando Fernández de Córdoba (13).

 
Cartel de una de las películas para las
que el maestro Peralto compuso la música.

José Martínez Peralto, además de compositor, era un reputado intérprete de violín, actividad que ejercía como solista en actos del Ateneo (14), en la orquesta de cámara creada por Manuel de Falla (15) o amenizando las sesiones de cine mudo con su cuarteto en la sala Llorens (16) o en el antiguo Cine Hispano (17). Este Cuarteto Peralto llegó a actuar en los Alcázares para S.M. Alfonso XIII, y se cuenta la simpática anécdota de que el soberano quedó tan satisfecho que regaló al director un habano con su efigie en la vitola (18).

Por todo lo antes detallado, inferimos que el prestigio de José Martínez Peralto era ciertamente notable en el ámbito musical. Probablemente por eso figuró en la junta directiva de la Sociedad General de Profesores de Orquesta de Sevilla que resultó elegida en la asamblea de sus miembros en 1931. Bajo la presidencia del también compositor Fernando Oliveras González, Peralto ocupó el puesto de secretario (19).

Las marchas procesionales.

A una edad algo tardía -en comparación con su anterior producción-, Peralto comenzó a cultivar la música procesional. Según Rafael Ruibérriz de Torres, director de la banda de música Nuestra Señora del Sol, sus marchas reflejan "la exquisitez, una excelencia mínima y sobre todo, el conocimiento del lenguaje de la música y las técnicas de composición". Por su lado, el compositor Francisco Javier Parra destaca en ellas "el uso del modo frigio y la cadencia andaluza, muy claramente en "Hiniesta" o "Esperanza Trianera". Esa sonoridad andaluza se ve también reflejada en algunos pasajes de "Nuestra Señora de la Hiniesta" y "Virgen de la Soledad"." Agradecemos de estas líneas a ambos la colaboración que nos han prestado.

 
Portada de la partitura original de la marcha procesional
"Hiniesta", fechada en 1945. Archivo Histórico Hdad. Hiniesta.

El catálogo de obras procesionales del maestro Peralto abarca las siguientes marchas:

"Esperanza Trianera" (1940) para la Virgen de la calle Pureza, estrenada ese año tras la Reina de todos los Santos en su anual procesión de noviembre (20); "Hiniesta" (1945) para la Hiniesta Dolorosa, su marcha más reconocida, interpretada siempre cuando el Cristo de la Buena Muerte, antes de salir, saluda al paso de palio; "Cristo de la Buena Muerte" (1946) para el Crucificado de su Hermandad, la única marcha procesional que escribió para una Imagen no mariana; "Nuestra Señora de la Hiniesta" (1952) para la Junta de Gobierno de la Hiniesta de aquellos años, hasta la fecha datada erróneamente en 1960 (21); "Virgen del Subterráneo" (1953) para la Dolorosa de la Sagrada Cena, instrumentada por Pedro Braña, quien la estrenó el mismo año en el teatro Lope de Vega; "Madre de la Oliva" (1953) para la patrona de Salteras, fruto de la gran relación que mantenía Peralto con la banda de La Oliva, a cuyo director Joaquín de la Orden está también dedicada; "Madre de Dios" (1954) para la Dolorosa del Cristo de Burgos, rescatada gracias a José Antonio López Camacho, director de la banda sanluqueña de Julián Cerdán, y en la actualidad instrumentada por Francisco Javier Alonso Delgado; "Virgen del Amparo" (1956) para la Virgen letífica de la Magdalena, interpretada siempre a la salida de esta Imagen desde su recuperación a principios de los ochenta (22); "Purificación" (1958) para la Virgen de la Candelaria, encargada por su hermano Eduardo Martín Paredes (23), actualmente extraviada (24) y "Virgen de la Soledad" (1960) para la Imagen de tal advocación de Olivares, marcha muy airosa y de acentuado carácter andaluz. Se le ha atribuido otra composición hoy desconocida y, por tanto, imposible de fechar titulada "Montserrat", de cuya verdadera existencia dudamos seriamente (25).

En los últimos años, se ha abogado por recuperar estas marchas del maestro Peralto (26), para lo que se han grabado algunas (27), se han celebrado conciertos de reconocimiento (28), y se ha incluido su música en algún acto cofrade de gran trascendencia (29). Como fruto de lo anterior, en las procesiones han vuelto a sonar tras las Imágenes que las inspiraron, salvo "Esperanza Trianera" y "Virgen del Subterráneo", cuyas Hermandades se resisten a tocarlas.

 
Portada de la partitura original de la marcha procesional "Nuestra Señora
de la Hiniesta", fechada en 1952. Archivo Histórico Hdad. Hiniesta.

El maestro Peralto y la Hermandad de la Hiniesta. La marcha "Cristo de la Buena Muerte".

Es obvio que había una gran vinculación del maestro con esta corporación, lo que estaba reforzado por la vecindad de Francisco Camero González con el domicilio que Peralto compartía con sus hermanas en la calle Murillo. Este destacado miembro de la Hermandad, figura clave en la dedicatoria por parte de Manuel López Farfán de la marcha procesional "La Estrella Sublime" (30), tuvo sin duda que ver en la activa participación de Peralto en la vida corporativa, hasta el punto de formar parte de sucesivas juntas de gobierno en los años cincuenta y sesenta, ocupando cargos como prioste segundo, segundo diputado clavero o consiliario cuarto (31).

 
Guión manuscrito de la marcha "Cristo de la Buena Muerte". Puede observarse
la grafía del propio Peralto comparándola con las anteriores. Archivo Banda Cruz Roja.

Martínez Peralto hizo la música para las coplas históricas de la Hiniesta Gloriosa (32), además de las citadas marchas procesionales que comentábamos. En cuanto a la última de éstas -"Nuestra Señora de la Hiniesta"- no queda clara su dedicatoria, pues en una entrevista al propio autor en 1960 éste dice, preguntado si estrenaba alguna marcha ese año, que "he compuesto una nueva que titulo 'Hiniesta Coronada' (33)". Esto nos suscita dos dudas: o bien la marcha de 1952 fue retitulada, lo que contrasta con el comentario del maestro cuando afirma "quiero que se toque por primera vez el día de la solemne coronación canónica de la Santísima Virgen" o, por el contrario, estamos ante una cuarta marcha para la corporación de San Julián. El hecho de que la antes citada "Virgen de la Soledad" date de 1960 y que su carácter resulte más propio de una celebración gozosa como la que indicamos en comparación con la que conocemos de 1952 -de la que se dijo que "la marcha sigue tras la Virgen como una estela de llanto (34)"- nos hace pensar si tal vez la pieza escrita por Peralto para la Coronación de la Hiniesta, al frustrarse el acto (35), fuera dedicada de nuevo a la Imagen de Olivares.

 
Breve Pontificio con fecha 15 de febrero de 1959 concediendo la Coronación
Canónica de la Virgen de la Hiniesta. Archivo Histórico Hdad. Hiniesta.
 
Tras el fallecimiento el 1 de marzo de 1974 del maestro, la Hermandad de la Hiniesta le ofreció una misa en el Templo de San Luis (36). Al poco tiempo se sucedieron las cartas al director en prensa (37) -con el respaldo de numerosas firmas cada una de ellas- solicitando que la Cofradía abanderase ante el Ayuntamiento la petición de una calle en Sevilla a su memoria. En ellas aluden al desparecido como "un hombre bueno, un cofrade ejemplar", además de incidir sobre todo en la trascendencia de su marcha "Hiniesta", que dicen que es "la que él amaba con todo su corazón", que "suele la Banda Municipal interpretarla todos los años, durante la protestación de fe que los cofrades de la Hiniesta hacen en su función principal (38)" y además  "todos los años suena en honor del dolor de la singular Virgen de la Hiniesta en su caminar de esta Sevilla de sus amores." Se añade que esta obra es "conocidísima no sólo en la ciudad de la Giralda sino en muchas otras de España".
 

Esquela publicada por la Hermandad de la Hiniesta.
Diario ABC. Sevilla, 14 marzo 1974.

La fecha de composición de "Cristo de la Buena Muerte".

Con el fin de contextualizar la marcha del Crucificado en su tiempo, es preciso recordar el panorama compositivo para nuestras cofradías en esos años. Manuel Font Fernández, ya jubilado como director de la Municipal, entrega a la Hermandad del Museo en 1941 "Expiración" (39). En plena madurez, el toledano Emilio Cebrián crea la elegantísima "Macarena", mientras Manuel Borrego nos obsequia con "Nuestra Señora de Regla". Los cuarenta dan a conocer a brillantes autores como Antonio Pantión, que inicia su legado procesional con "Jesús de las Penas", la marcha más popular de esta década. A mitad de la misma llega para dirigir la Municipal el asturiano Pedro Braña, quien comienza su fecunda producción con "Angustia", la ahora recuperada "Virgen Dolorosa" y "Virgen de las Tristezas". También se estrena el violinista Luis Lerate con la excelente marcha dedicada al Cristo del Buen Fin, y concluimos con el director de Soria 9 Juan Vicente Mas Quiles. El valenciano firmó en 1948 "Esperanza Macarena", delicada composición que anhelamos escuchar alguna vez tras la Señora de San Gil.

Respecto a la marcha que nos ocupa, tradicionalmente se ha considerado "Cristo de la Buena Muerte" escrita en 1943 (40) y, bebiendo de Juan Carrero, encontramos más de una cita bibliográfica posterior que mantiene la datación (41). No obstante, podemos fecharla sin lugar a la duda en 1946. En una entrevista en el diario ABC al entonces mayordomo Francisco Camero, con ocasión de la bendición del reconstruido Templo de San Julián, éste afirma que "el pasado año [1945] estrenamos una marcha fúnebre titulada "Hiniesta" y este año estrenamos otra titulada "Cristo de la Buena Muerte" del maestro Peralto (42)". Este hecho no es baladí, pues, sabiendo que en 1944 ya consta la talla de María Magdalena a los pies del Cristo (43), tal vez la inspiración de la marcha contemplara ese diálogo imposible con el Redentor muerto en la Cruz.

 
Joaquín de la Orden, director de la banda de La Oliva en la fecha
de estreno de "Cristo de la Buena Muerte". www.laolivadesalteras.org.   

La banda que acompañaba esos años a la Cofradía de San Julián y que, por tanto, estrenó la obra fue la Sociedad Filarmónica Nuestra Señora de la Oliva (44). No obstante, resulta interesante que esa misma Semana Santa de 1946 "Cristo de la Buena Muerte" ya figurara en el repertorio de otras formaciones, como la banda de Soria 9, que la llevaba en su carpeta para la Hermandad de las Cigarreras (45). Además, según refería Antonio González, antiguo músico y archivero de la banda de La Oliva de Salteras, esta obra sonaba con asiduidad tanto tras la Virgen de la Hiniesta como cuando, años después, pasaron a acompañar a la Dolorosa del Subterráneo (46). Todo ello manifiesta la consideración de la marcha y su autor, ya que los listados de aquellos años apenas cubrían una decena de composiciones (47).

 
Salida de la Virgen de la Hiniesta en 1946, cuando se escribió "Cristo de la Buena Muerte".
Junto al paso esperan los músicos de La Oliva de Salteras. Archivo Histórico Hdad. Hiniesta.

Un dato que refuerza lo afirmado es que las partituras de "Cristo de la Buena Muerte" se hallan aún hoy en varios archivos de bandas en Andalucía, como la Cruz Roja y la Municipal de Sevilla, Julián Cerdán de Sanlúcar de Barrameda o Santa Ana de Dos Hermanas. No obstante, hay diferencias entre ciertas copias de las partituras y las grabaciones sonoras disponibles de algún concierto (48). Sin duda obedecen a errores de transcripción que deben ser subsanados.

 
Copia de Joaquín de la Orden del papel de trombón 1º de "Cristo de la Buena Muerte".
En su reverso está la marcha "Rey de Reyes" de Mariano San Miguel. Archivo Banda La Oliva.

El valor musical de la marcha procesional "Cristo de la Buena Muerte".

Hemos preferido sustentarnos en las acreditadas opiniones de músicos y compositores y que sean ellos quienes revelen el carácter de esta singular marcha fúnebre. Reiteramos desde aquí el agradecimiento que ya hicimos en persona a quienes nos han ayudado en esta labor.

El compositor Ismael Jiménez Gómez, integrante de la prestigiosa banda del Maestro Tejera, nos analiza a nivel técnico esta obra, de la que destaca por su originalidad que "el tema principal es más corto que el trío, algo poco común y por comparar, pasa igual con La Virgen en sus Lágrimas, de Farfán". En cuanto al trío, advierte que "la melodía no la llevan los instrumentos comunes, es decir, la madera aguda. En este caso, está instrumentado para madera grave, saxos, fiscornos, trompetas y bombardinos. La madera aguda (flauta, requinto y clarinetes principal y 1º) hacen un contrapunto a su vez y por encima de la melodía". También llama su atención el fuerte de bajos, en el que "es característico y original el acompañamiento de la madera, no con figuración corta y staccatos como en la mayoría de fuertes de graves. Peralto aquí contrasta la melodía del registro grave con corcheas ligadas y negras en la madera, en contra de los graves, notas acentuadas, con puntillo y sin ligar". Finaliza el análisis resumiendo que "la marcha lleva el sello característico de Peralto tanto por su sonoridad, construcción, figuración e instrumentación."

 
El Cristo de la Buena Muerte con María Magdalena en el paso con los faroles
 adquiridos a la Hermandad del Cristo de Burgos en 1945. Web La Sevilla que no vemos.

También ha querido colaborar el inspirado compositor Francisco Pastor Bueno, que califica a esta marcha como "una joya musical que rezuma buen gusto y una calidad musical de muchos quilates". Interpretando la posible inspiración del compositor afirma que esta obra "se asienta sobre dos pilares expresivos: la severidad de la muerte y la serenidad de la Buena Muerte, y al servicio de estos dos pilares pone Peralto una estructura formal muy original que teatraliza muy bien la tensión que se establece entre ambos pilares. La severidad de la muerte es anunciada ya en la Introducción por el empleo del doble puntillo, esbozada de manera rotunda en los compases 14, 21, 28 y 30 del Primer tema y resuelta de una manera rotunda y casi avasalladora en el original Tema de Bajos; la serenidad de la Buena Muerte planea en cambio por toda la obra desde un dulcísimo Trío en el que Canto y Contracanto conforman una única línea musical marcada por un pulso expresivo absolutamente enternecedor. Pero Peralto escenifica magistralmente la tensión entre ambos pilares al intercalar el Tema de Bajos entre la exposición del Trío y su posterior repetición, es decir, la serenidad de la Buena Muerte envuelve a la severidad de la muerte, sin dejar lugar a ninguna duda de que Cristo triunfó sobre ella. Y para concluir, tres serenos acordes dejan extinguir toda la tensión hasta diluirse en la nada." Concluye Pastor que "un análisis musical más profundo me permitiría revelar algunas otras genialidades musicales y expresivas de esta obra, pero creo que todo giraría en torno al buen gusto y a la idoneidad de la música para subrayar y para acompañar el momento pasionista que la inspira."

En los últimos años, a pesar del resurgimiento de la figura del autor que ya se ha comentado, esta marcha se resiste a sonar para nuestros pasos -únicamente hemos constatado su interpretación en algunos conciertos sueltos (49)- hasta el pasado Domingo de Ramos (50). Esperamos que en un futuro no muy lejano podamos volver a disfrutarla en nuestras calles.

NOTAS

(1) Conversación del propio Román con uno de los firmantes del presente artículo hace años.
(2) Cerrejón Hernández, Antonio: La Música en las Cofradías. Boletín de las Cofradías de Sevilla nº 234, pág. 25. Sevilla, marzo 1979.
(3) Hemos encontrado al maestro Martínez Peralto en una relación en holandés de los más importantes compositores internacionales para bandas de música. Aunque su biografía aún está por desarrollar en dicho trabajo, nos ha parecido relevante su presencia en el mismo. Puede verse para su consulta en http://nl.wikipedia.org/wiki/Lijst_van_componisten_voor_harmonie-_en_fanfareorkesten_en_brassbands.
(4) Tanto en el ABC de Madrid como de Sevilla y en el diario barcelonés La Vanguardia aparecen frecuentemente en la programación de estaciones radiofónicas locales obras del maestro Peralto como "Hay en Almonte una ermita", "Aunque mi tierra es chiquita", "Ma Grisette", "Las gafas de Ricardo", "El Cerro del Águila" o "E.A.J. 5".
(5) Por ejemplo, de la banda Municipal compartiendo cartel con obras de Manuel Font Fernández. Diario ABC. Sevilla, 25 marzo 1933.
(6) Diario ABC. Sevilla, 6 febrero 1975.
(7) Carmona Rodríguez, Manuel: Un siglo de música procesional en Sevilla y Andalucía., pág. 124. Sevilla, 1993.
(8) Ficha de la obra en la base de datos de la Biblioteca Nacional.
(9) La famosa productora valenciana, al estallar la contienda fratricida, se dividió en tres: dos fieles a la República con sedes en Valencia y Madrid y una tercera en Sevilla que se alineó con los sublevados. Tras el fin del conflicto, sólo perduró una en Madrid.
(10) Ficha de la película en la web cinematográfica www.mundocine.net.
(11) Web cultural El Poder de la Palabra. Este cineasta codirigió junto al literato Alejandro Pérez Lugín la versión de 1926 de "Currito de la Cruz", película de culto entre los cofrades por contener interesantísimas imágenes de la Semana Santa de aquellos años, entre las cuales figura la salida de la Hermandad de la Hiniesta.
(12) Diario ABC. Sevilla, 25 mayo 1937.
(13) Misma fuente bibliográfica de la nota 10.
(14) En 1925 consta un concierto de violín y guitarra a cargo de Martínez Peralto y un tal José Garbai en las charlas populares organizadas por el Ateneo en el Corral del Conde. Diario ABC. Madrid, 6 agosto 1925.
(15) Carmona Rodríguez, Manuel: op. cit., pág. 124.
(16) Diario ABC. Sevilla, 12 octubre 1929.
(17) Así lo recuerda Cipriano Gómez "Murgas" en el diario ABC de Sevilla en 1976. Relata que el público pedía la interpretación de la marcha "Los Regulares", cuya autoría era del propio Peralto.
(18) Carmona Rodríguez, Manuel: op. cit., pág. 124.
(19) Diario ABC. Madrid, 27 octubre 1931.
(20) Ver nota 1.
(21) Archivo Histórico Hermandad de la Hiniesta. La partitura, firmada el 22 de marzo de 1952, está dedicada "a los señores que componen la junta de oficiales constituida en fecha 4 de septiembre de 1951".
(22) Diario ABC. Sevilla, 1 noviembre 1983.
(23) Palomo García, Martín Carlos: Semblanza histórica de la hermandad de la Candelaria, pág. 97. Sevilla, 1996.
(24) Consta en las actas de la corporación, con fecha 26 de febrero de dicho año, que la partitura fue entregada a Manuel Borrego, director de la Banda de Educación y Descanso -que acompañaba entonces a la Virgen-, pero Borrego murió el 2 de ese mismo mes, por lo que debe haber cierto baile de fechas.
(25) Castroviejo López, José Manuel y Olaya Marín, Mateo: La Hermandad de Montserrat y sus marchas procesionales para banda de música, publicado en el libro que esta Hermandad editó con ocasión del IV centenario de la hechura de su Dolorosa.
(26) El acreditado compositor Francisco Javier Alonso Delgado así lo pedía en su artículo Dos grandes olvidados -en proceso de recuperación- de la música cofrade sevillana: José Martínez Peralto y Luis Lerate Santaella, publicado en la web www.artesacro.org en abril de 2006.
(27) "Esperanza Trianera" (El Carmen de Salteras en 2004), "Virgen del Subterráneo" (Municipal de Sevilla en 2005), "Hiniesta" (Municipal de Mairena del Alcor, Sociedad Filarmónica de Pilas y Municipal de Campillos, todas en 2006, además de una excelente versión para órgano por Jesús Sampedro en 2008), "Virgen del Amparo" (Santa Ana de Dos Hermanas en 2006) y "Madre de Dios" y "Virgen de la Soledad" (ambas la Cruz Roja el presente 2011).
(28) Valgan los homenajes realizados por la Cruz Roja en San Julián en la Cuaresma de 1995, la Municipal de Sevilla en los Terceros en octubre de 2005 o Las Nieves de Olivares en esta localidad en marzo de 2009.
(29) Nos referimos a la Exaltación de la Saeta de 1997 celebrada en San Julián y que Canal Sur Televisión retransmitió para toda Andalucía. El acto, en el que participó la banda de la Cruz Roja, comenzó con una vibrante interpretación de "Nuestra Señora de la Hiniesta" del maestro Peralto.
(30) Fue el hermano de la Hiniesta que encargó la composición de tan emblemática marcha procesional.
(31) Archivo Histórico Hermandad de la Hiniesta. Diversas actas de cabildos de oficiales y generales entre 1952 y 1961.
(32) Archivo Histórico Hermandad de la Hiniesta. Así consta en un agradecimiento recogido en el acta del cabildo general del 8 de noviembre de 1959.
(33) Diario El Correo de Andalucía. Sevilla, 15 abril 1960.
(34)  Así la describe José L. Pedregal en un artículo de la revista Macarena. Sevilla, 1953.
(35) Como sabemos, la Coronación estaba prevista para 1961 pero tuvo que retrasarse hasta 1974, cuando finalmente se celebró.
(36) Esquela en Diario ABC. Sevilla, 14 marzo 1974.
(37) Diario ABC. Sevilla, 4, 6 y 18 febrero 1975.
(38) El veterano hermano de San Julián Pedro Bueno González recuerda que también la interpretaba el cuarteto de cuerda de Luis Lerate en algunos cultos aquellos años. En el Archivo Histórico de la Hermandad constan estos papeles originales del maestro Peralto.
(39) Recomendamos a quien desconozca esta soberbia marcha fúnebre su audición en la web de la Hermandad del Museo www.hermandaddelmuseo.org. Aprovechamos para sugerir humildemente desde estas líneas a la Cofradía decana del Lunes Santo que la recupere en su estación de penitencia.
(40) Carrero Rodríguez, Juan: Anales de las Cofradías Sevillanas. Boletín de las Cofradías de Sevilla nº 145, pág. 20. Sevilla, marzo 1971. Dicha información se mantiene en el libro basado en estos fascículos que bajo el mismo título fue publicado posteriormente. El investigador Carrero apunta como fuente bibliográfica "datos personales", por lo que tal vez anotara este año a partir de la poco fiable tradición oral.
(41) Carmona Rodríguez, Manuel: op. cit., pág. 124.
(42) Diario ABC. Sevilla, 17 marzo 1946.
(43) De la Rosa Mateos, Antonio: Castillo Lastrucci. Su obra., pág. 159. Sevilla, 2004.
(44) Programa de Semana Santa del diario El Correo de Andalucía. Sevilla, 1945.
(45) Castroviejo López, José Manuel y Rodríguez Planas, Ignacio: La música que nos acompañó en 1946. Boletín Hermandad Cigarreras. Sevilla, febrero 2006.
(46) Castroviejo López, José Manuel: La marcha Virgen del Subterráneo de José Martínez Peralto. Boletín Hermandad Sagrada Cena. Sevilla, febrero 2006.
(47) Concretamente el listado de 1946 antes referido de Soria 9 lo completaban "Cristo de la Sangre" (Emilio Cebrián, 1941), "El Corpus" (Braulio Uralde, anterior a 1909), "¡Descanse en Paz!" (Ramón Roig, finales del XIX), "Juana de Arco" (Charles François Gounod, 1873), la "Marcha Fúnebre" (Fryderyc Franzisczek Chopin, 1837), "Santa María de Ripoll" (Juan Lamote de Grignon Boquet, principios del XX), "Amarguras" (Manuel Font de Anta, 1919) y "La Sagrada Lanzada" (Manuel Font Fernández de la Herrán, 1928).
(48) Según apreciación de Ismael Jiménez Gómez tras el estudio que hizo de las partituras -cotejándolas con una grabación de un concierto- para su análisis en la parte final del presente artículo.
(49) La Municipal la interpretó en un concierto en Santa Isabel en enero de 1983. Igualmente hizo la Cruz Roja en el ya comentado homenaje a Martínez Peralto en San Julián en la Cuaresma de 1995 y en otro concierto en 2001. Diario ABC Sevilla, 29 enero 1983 y 9 marzo 1995 y programa de mano del último de ellos.
(50) A la fecha de cerrar el presente artículo está previsto que esta marcha nuevamente suene el 18 de marzo a cargo de la Municipal en el Templo de San Julián.

José Manuel Castroviejo López y José María Pinilla Gómez
Sevilla, febrero 2011


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