Investigación

La música procesional en la Hermandad de la Hiniesta

José María Pinilla Gómez

18 de Octubre de 2015


Las marchas procesionales inspiradas por la hermandad son numerosas y variadas.
Haremos un recorrido histórico por las obras, que -así se verá- abarcan piezas de todos los géneros y plantillas.
Paralelamente repasaremos los distintos acompañamientos musicales a lo largo del tiempo y sus crucetas.


Reorganizaciones y primeros pasos musicales


Del periodo de revitalización a finales del XIX podemos barajar alguna hipótesis sobre el acompañamiento musical. Así, en 1883 sale la hermandad en la Madrugada del Viernes Santo siendo escoltado su único paso por una centuria romana (1), de la que aventuramos que podía incluir una banda de música (2). Por otro lado se ha esgrimido (3) que la reclamación en ese mismo año del Hospicio Provincial de una deuda por la asistencia de niños de su institución a la estación procesional del Lunes Santo de 1882 podría referirse a la banda surgida en su seno, aunque disentimos ya que esta se crea en 1886. Sí existía la banda del Hospicio de San Fernando -que en 1913 pasa a ser la Municipal de Sevilla-, pero si la comunicación venía del Hospicio Provincial dudamos que se refiera a ella, entonces en manos privadas.

Tras la definitiva reorganización de 1905, se hace habitual cada Domingo de Ramos -ahora sí- la banda del Hospicio Provincial o del Hogar de San Luis dirigida por Fernando Palatín y Garfias (4). El investigador José Manuel Castroviejo (5) nos detalla algunas piezas de su breve repertorio, como la Marcha Fúnebre de la ópera Jone, la recientemente recuperada Las Tres Caídas de Manuel del Castillo o Spes Nostra, de Manuel López Farfán.

Soria nº 9, López Farfán y La Estrella Sublime

Desde 1919 hasta mitad de los cuarenta (6) toma el relevo la formación de Infantería Soria nº 9, que en ese mismo año ha recibido como músico mayor a Manuel López Farfán. El repertorio de entonces se nutría principalmente de obras de su director como El Refugio de María, Pasan los Campanilleros o El Dulce Nombre junto a otras como Rey de Reyes de Mariano San Miguel, Soleá, dame la mano o Amarguras. Es López Farfán quien dedica a la hermandad la primera marcha procesional, La Estrella Sublime, gestada a raíz de su amistad con el teniente hermano mayor Francisco Camero y, que según se cuenta, se esboza en la taberna La Vinícola de la plaza del Duque que regentaba el hermano de la Hiniesta y amigo común de ambos Marcos Borbolla. La composición se estrena el Domingo de Ramos 5 de abril de 1925 (7): "tras el paso de la Virgen iba la banda de música del regimiento de Soria, que durante su paso por las principales calles de la carrera ejecutó la nueva marcha `La Estrella Sublime, dedicada a la Virgen de la Hiniesta, y que gustó mucho". Es sabido que su título, que tanta confusión pareció motivar en otras épocas, está tomado de las Coplas Históricas a la Virgen Gloriosa de la Hiniesta (8), la cuarta de las cuales reza: "Mas después que el Señor quiso / libertarnos de las penas / que causaba a Andalucía / la potestad Agarena, / entonces como luciente / y la más SUBLIME ESTRELLA, / iluminaste los montes / que ocultaban en Iniestas".


Soria 9 acompañando a la Virgen de la Hiniesta por Pasaje Mallol en 1929

A nivel técnico nos aclara el maestro Francisco Pizarro (9) su importancia: "desde un punto de vista formal es una prolongación de la marcha "Pasan los Campanilleros", mientras que desde una perspectiva organológica fue una innovación por la inclusión de violines (10). En el campo de la instrumentación también significó una novedad por dar un carácter netamente melódico al cuerpo de cornetas y tambores, sometiendo a un segundo plano a la banda de música". Su estructura, convertida en paradigmática y que se imitará hasta la saciedad (11), comprende una introducción, una exposición del tema principal repetido con el fuerte de bajos en medio y un trío que se repite primero en piano y después en forte. Obvia decir que desde que vio la luz es una de las marchas procesionales más conocidas y apreciadas, y que su popularidad no decayó ni en los estrictos tiempos del cardenal Segura.


Portada de "La Estrella Sublime"

La Oliva de Salteras y José Martínez Peralto

Durante un cuarto de siglo (1944-1967) de manera casi ininterrumpida, la banda saltereña de Nuestra Señora de La Oliva presta sus sones a la Virgen de la Hiniesta. En este periodo de recuperación de las dolorosas secuelas de la II República y la Guerra Civil son novedad las composiciones del hermano José Martínez Peralto (12), cuya amistad con Joaquín de la Orden -director entonces de la ya centenaria formación- le facilitaron un sitio en su carpeta, que además de marchas de gran aceptación como Virgen de las Aguas incluía las de otras cofradías que acompañaban: Virgen de la Palma de López-Quiroga o Jesús ante el Pueblo de Manuel Mejías (13).

De las tres composiciones procesionales de Peralto para su hermandad fue la primera de ellas, Hiniesta (1945), la que más notoriedad alcanzó y de la que el propio autor adaptó versiones para piano, orquesta y cuarteto de cuerda y él mismo -era un prestigioso violinista- la interpretaba durante los cultos. La marcha ha permanecido fija en los repertorios hasta hoy, y destacamos su presencia en el triduo previo a la Coronación de la Virgen Gloriosa de la Hiniesta celebrado en el trascoro de la Catedral los días 20, 21 y 22 de mayo de 1974. En la hermandad se le tiene un gran cariño y desde hace décadas es la música que acompaña la primera levantá del paso del Cristo dentro de San Julián.

En 1946, Martínez Peralto escribió su única marcha con dedicatoria no mariana, que tituló Cristo de la Buena Muerte. Esta fina composición, de marcado carácter solemne, fue habitual en la carpeta La Oliva durante dos décadas (14), pero desde los años setenta quedó relegada a esporádicos conciertos. En 2010 se recuperó -a solicitud de quien esto firma- y desde entonces suena en el interior del templo antes de salir el Cristo, aunque se pretende que igualmente recobre su espacio en la calle.

La trilogía del maestro Peralto concluye en 1952 con Nuestra Señora de la Hiniesta. Aunque de forma tradicional se había venido vinculando con la Coronación Canónica -prevista inicialmente para 1961-, en realidad está dedicada -a los señores que componen la Junta de Oficiales constituida el 4 de septiembre de 1951- (15). La conservación de dos guiones presuntamente originales con leves diferencias y tachones en algún caso hizo realmente difícil discernir cuál era la verdadera versión. Tomando como base uno de ellos aunque omitiendo dos repeticiones de dieciséis compases fue grabada en su día por la Cruz Roja y, en la Cuaresma de 2011, la Municipal de Sevilla la interpretó al completo. No obstante y tras un profundo estudio de la obra, El Carmen de Salteras recuperó treinta y dos compases y no dos bloques de dieciséis, y de este modo Nuestra Señora de la Hiniesta fue presentada fiel a la idea de Peralto en el concierto conmemorativo del VI Centenario en mayo de 2012.

La etapa de la Cruz Roja: de Hiniesta Coronada a Madre Hiniesta

En 1968 llega a la hermandad la histórica formación (16), cuya vinculación perduró casi cuatro décadas, tiempo en el que incluso la hermandad llegó a apadrinarla y a facilitarle un local de ensayo en sus propias dependencias. Bajo el nombre de banda Virgen de la Hiniesta -usado entre 1977 y 1985- grabaron su primer disco de marchas procesionales. Aunque en las décadas de los ochenta y noventa la cofradía padeció -en la tónica general de esos años de escaso celo a la cuestión musical- versiones mutiladas o artificialmente extendidas de composiciones de gran finura como Pasan los Campanilleros que las hacían irreconocibles, el repertorio de la Cruz Roja incluía celebradas recuperaciones (gracias al ingente archivo custodiado por su director Enrique García Muñoz) como las joyas del maestro Borrego El Lirio Tronchado, Cristo de Vera Cruz -esta última prácticamente fija todos los años- o Salus Infirmorum y Jesús Preso de Emilio Cebrián, amén de las aportaciones de autores contemporáneos como Pedro Morales, Pedro Braña, José Albero o Juan Velázquez que siguen siendo populares hoy en día.


La Banda de música "Virgen de la Hiniesta" ante el Cristo de la Buena Muerte

Del maestro Albero procede una de las marchas más queridas por los hermanos de San Julián como es Hiniesta Coronada, escrita en 1974. Se estrenó en el Pregón de la Coronación que pronunció el jesuita Ramón Cue el 19 de mayo de dicho año en el Lope de Vega. Ese día pudo ser escuchada por gran número de cofrades, ya que el acto se retransmitió por Radio Popular de Sevilla. La obra se encuadra en las primeras creaciones del maestro Albero al poco de tomar la dirección de la Municipal y, al contrario que el resto de su producción de aquellos años, presenta un carácter triunfal y alegre como corresponde a la efeméride que la inspiró. Con el paso de los años se ha consolidado como una de sus composiciones más celebradas, siendo por ello habitual en numerosos repertorios tanto penitenciales como gloriosos y eucarísticos.

Más de dos décadas se hacen esperar los siguientes estrenos, que llegan en 1997 con hasta cuatro nuevas marchas procesionales. Así, en la Función Principal de Instituto se escucha María Santísima de la Hiniesta, original de José Manuel Delgado y ejemplo de composición alegre y elegante con presencia de cornetas. En el Pregón de la Hiniesta que recita esa Cuaresma Manuel Marvizón se presentan Azul y Plata y Madre Hiniesta. Tales marchas, sobre todo la segunda, se han hecho asiduas en muchos repertorios y, además, supusieron el inicio de la fructífera aportación que su autor continúa haciendo a la música procesional. Azul y Plata es una composición osada que incluye un guiño a una sardana que pretende evocar el origen catalán de la advocación Hiniesta. La última obra de este año es Saeta desde el Suelo, de Manuel Rodríguez Pedrinazzi, que -en palabras de su autor- sigue el concepto wagneriano de melodía infinita en el que un leitmotiv aparece repetidas veces bajo distintas variaciones.


Manuel Marvizón, José Albero y Pedro Morales

La dedicatoria de marchas se intensifica en estos años, y en 1998 nos encontramos con Buena Muerte en San Julián de José Albero, inicialmente escrita para agrupación musical y luego adaptada a plantilla completa. En ella destaca un solo de corneta Do-Re bemol similar al usado en las bandas de estilo Policía Armada. Por su lado, el joven trompetista Javier Alonso Barba (17) dedica en 2000 y 2001 las obras Hiniesta Inmaculada -para la Dolorosa- e Hiniesta Patrona y Bienhechora -para la Virgen de Gloria-, la segunda de las cuales no llegó a estrenarse.
Otro músico de la Cruz Roja, Manuel Jesús Navarro (18), escribe ese 2001 Hiniesta Madre Sevillana a modo de plegaria por la salud de un familiar. No obstante las citadas, el estreno más significativo del año es Hiniesta de San Julián, debida al decano de los compositores en activo, D. Pedro Morales, claro ejemplo de su buen hacer aunando la vibrante inclusión de cornetas -incluso en la repetición del trío- a unas inspiradas melodías "marca de la casa" y a una excelente instrumentación.
Menos repercusión alcanzaron Coronada de Hiniestas (2002), original de Francisco Arnaiz y dedicada a la Virgen Gloriosa, al igual que Hiniesta Soberana de Juan Antonio Barros, Pétalos para la Hiniesta de Carlos Llano e Hiniesta, Flor de Retama de José Antonio López Camacho, todas de 2003, pues la primera no pasó del estreno y las otras dos ni siquiera vieron la luz.

La grata actualidad: El Carmen de Salteras

Desde el Domingo de Ramos de 2006, el acompañamiento musical de la Dolorosa -y de la Hiniesta Gloriosa en sus traslados con ocasión del Corpus Christi- corresponde a El Carmen de Salteras (19). En la actualidad la hermandad cuida en gran medida la selección de marchas a interpretar procurando conjugar su sello popular con la elegancia que debe presidir una estación penitencial evitando mediocridades tristemente en boga hoy, además de potenciar el repertorio propio de acreditada calidad.
El último aliento compositivo inspirado por los Titulares comienza en 2010 con Entre Varales, primera aproximación al género del hermano Bruno Marvizón y que suena dos veces ese mismo Domingo de Ramos antes de ser reformada tras la Semana Santa. De las filas de El Carmen surgen excelentes composiciones como Hiniesta de Sevilla del difunto subdirector Manuel Cabalgante y Virgen de la Hiniesta de su clarinetista Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros, ambas de 2011. También ese año dedica el prolífico compositor astigitano Jacinto Manuel Rojas su obra, aún inédita, Lágrimas de Hiniesta. Por último, este mismo 2013 se han recibido La Hiniesta Gloriosa de Francisco Pizarro -estrenada el pasado 22 de febrero- e Hiniesta, Pasión y Gloria de Juan Antonio Verdía.


El Carmen de Salteras en el Concierto conmemorativo del VI Centenario en 2012

El acompañamiento al Cristo de la Buena Muerte

El primer paso de la cofradía ha tenido con carácter histórico una banda de plantilla reducida, que durante muchos años fue de cornetas y tambores (20). Hasta los años cincuenta no era habitual que hubiera bandas expresamente constituidas con esta disposición, sino que solían ser una parte de otra formación musical mayor -casi siempre militar- que acostumbraba a actuar por separado, distinguiéndose entre "cornetas y tambores" y "música". Está acreditada así la presencia del cuerpo de cornetas y tambores del regimiento Granada nº34 (1923-1924), de la Guardia Civil (1938), de Aviación (1939), de la propia Soria nº9 (1946) o de Transmisiones (1949-1951 y 1959). Otras formaciones históricas que fueron tras el Crucificado son el Tubero (1929-1930), la Centuria Macarena en 1935-1936 (21) y 1943, la Policía Armada (1941-1942) (22) o El Rosario (1953-1954). Como se ve, ninguna de ellas arraigó definitivamente. Las piezas interpretadas se limitarían a saetillas y a versiones "sevillanizadas" de las conocidas marchas del linarense Alberto Escámez como La Soledad (1924), La Evocación (1925) o La Virgen de la Paloma (1929) (23).

La Guardia Civil y Santa María Magdalena: nacen las agrupaciones musicales

Desde 1962 se hace fija tras el Cristo la sección musical de la Comandancia Móvil de la Guardia Civil de Eritaña (24), embrión de las modernas agrupaciones musicales a partir de las innovadoras composiciones del subteniente José Martín Martín -entre ellas Cristo de la Buena Muerte- que enriquecieron tímbricamente las entonces limitadas plantillas de cornetas y tambores. Este género netamente sevillano recibe su definitivo sello e incluso su denominación de la mano de Manuel Rodríguez Ruiz y de la agrupación Santa María Magdalena, fiel tras el Crucificado de la Buena Muerte desde 1977. Los repertorios de este periodo se completan con adaptaciones de cantos litúrgicos como Perdona a tu Pueblo, Tantum Ergo, Alma Mía o de obras clásicas y marchas de bandas completas: La Pasión o Pasan los Campanilleros. La emblemática formación arahalense, reconocida de manera unánime como la "madre y maestra" del estilo y próxima a cumplir su primer medio siglo de existencia (25), mantiene estrechos lazos con la corporación y disfruta -al igual que su histórico director- del reconocimiento de hermana de honor (26). De sus filas han salido innumerables marchas dedicadas, desde Cristo de San Julián o Magdalena Bendita del citado Manuel Rodríguez a la más reciente Buena Muerte en la Cruz de Germán García. Recientemente han incorporado a su repertorio también Virgen de la Hiniesta, composición clásica de Antonio Gallego hasta entonces olvidada.


La Agrupación Musical Santa María Magdalena de Arahal
tras el Cristo de la Buena Muerte por la calle Feria en 1980


Piezas de capilla y para cornetas y tambores

Con la finalidad de ser interpretadas en el Viacrucis Misional del Santísimo Cristo, la hermandad cuenta con la obra Viacrucis en San Julián compuesta por ocho piezas y escrita para trío por Javier Alonso Barba en 1999. Más reciente es La Buena Muerte, concebida para cuarteto de viento madera por el también mencionado Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros en 2011.
Aunque del periodo ya citado en que el primer paso fue acompañado por bandas de cornetas y tambores carecemos de obras dedicadas, en fechas recientes conocemos Llora la Hiniesta de Francisco Martínez, grabada por la banda de La Salud de Utrera, e igualmente Mi Señor de San Julián de Manuel Infantes, escrita para la banda Amor de Cristo que escolta la Cruz de Guía.


Cuadro resumen de las obras dedicadas y sus plantillas musicales (27)


(*) Pendientes de estreno hasta la fecha

José María Pinilla Gómez
Publicado en el Boletín de las Cofradías de Sevilla nº 661 (extraordinario Cuaresma 2014)

Notas

(1) Carrero Rodríguez, Juan: Anales de las Cofradías Sevillanas. Sevilla 1991, pág. 78.
(2) Disponemos de testimonios gráficos de centurias finiseculares que muestran instrumentos musicales. Recuérdese a la de D. José Manzano que iba en la hermandad del Decreto y recogió la lámina de M. Grima hacia 1885-1886, en la que apreciamos lo que parece ser un clarinete y un bombardino. Igualmente figuran tambores y cornetas entre otros en la centuria que acompañaba al Cristo de las Penas de la hermandad de la Estrella en una grabación cinematográfica de los hermanos Lumière de 1898. Véase en http://www.youtube.com/watch?v=OLa69-GmVBM.
(3) Ros González, Francisco J.: La reorganización de la Hermandad de la Hiniesta en la obra coral Soy de Sevilla. Seis siglos de historia, arte y devoción en la Hermandad de la Hiniesta. Sevilla 2012, pág. 116.
(4) Miembro de una destacada saga de músicos. En la calle San Luis una placa recuerda la que fue su residencia.
(5) Sin cuya inestimable ayuda no dispondríamos de gran información sobre la que nos basamos.
(6) Con algunas excepciones: banda de Valencina (1923), Municipal de Tomares (1931 y 1935), banda del Frente del Trabajo (1939) o Infantería de Marina (1940).
(7) Diario La Unión. 7 abril de 1925.
(8) No obstante está dedicada a la Virgen Dolorosa según recoge explícitamente el acta del cabildo de oficiales celebrado el 13 de noviembre de 1925.
(9) Profesor superior del Conservatorio Cristóbal de Morales y exdirector de El Carmen de Salteras.
(10) En su estreno hubo tres violinistas que fueron costeados por el propio Francisco Camero, según indicaba él mismo en ABC de Sevilla el 29 de marzo de 1972.
(11) Sirvan de ejemplo las archiconocidas Virgen de las Aguas (Santiago Ramos, 1953) o Esperanza Macarena (Pedro Morales, 1968).
(12) Como ya expusimos, estuvo muy vinculado a la hermandad e integró diversas juntas de gobierno aquellos años. Castroviejo López, José Manuel y Pinilla Gómez, José María: José Martínez Peralto y su marcha "Cristo de la Buena Muerte", en Boletín de las Cofradías de Sevilla nº 626, abril 2011.
(13) Dedicadas respectivamente a las cofradías del Cristo de Burgos y San Benito.
(14) E incluso permaneció cuando esta banda pasó a acompañar a la Virgen del Subterráneo.
(15) Así reza su portada manuscrita que se conserva en el Archivo Histórico de la hermandad.
(16) Aunque llevaba pocos años como Cruz Roja, surgió en 1937 como banda de Ingenieros y luego se llamó Sociedad Filarmónica Hispalense y banda de Educación y Descanso.
(17) Entonces en la Cruz Roja. En la actualidad dirige la banda portuense Maestro Dueñas.
(18) En la actualidad en la Municipal de La Puebla del Río tras haber sido subdirector de Las Cigarreras.
(19) Ya había figurado en la cofradía testimonialmente en 1963.
(20) Como excepción, en 1927 el Cristo se acompaña de capilla musical.
(21) Como es conocido, ese año la cofradía saca un único paso con la escena del Stabat Mater.
(22) En 1941 se estrena esta legendaria formación en Sevilla, de forma que la Hiniesta es la primera cofradía a la que acompaña. En los años sesenta y setenta volverán aunque para ir precediendo a la Cruz de Guía.
(23) Creadas para la banda del Real Cuerpo de Bomberos de Málaga y dedicadas a hermandades de esta ciudad.
(24) La extensa plantilla musical de este acuartelamiento del benemérito cuerpo le permitía disponer de varias bandas para pasos de Cristo. Algunos años llegaron a actuar el Domingo de Ramos en la Paz, la Hiniesta, San Roque e incluso la Estrella.
(25) Se cumple tan señalada efeméride en 2014.
(26) Incluso el banderín de la formación ha llegado a figurar en el altar de insignias de la cofradía.
(27) Agradecemos la labor de Jesús María Fernández Fernández al recopilar la información relativa a las marchas de cornetas y tambores y de agrupación musical.

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