Investigación

La influencia de la Estrella en el panorama musical de la Semana Santa de Córdoba

Mateo Olaya Marín

20 de Enero de 2008


La influencia musical de esta hermandad está en algo más sencillo y cercano que un repertorio de marchas procesionales con unas características determinadas, una forma de tocar y una instrumentación particulares o un autor que haya marcado en el seno de la banda un hito en el devenir del género. Va más allá de eso, aunque por supuesto en lo sucesivo nos centraremos en este punto. Hablo de la influencia de esta hermandad en la memoria acústica del cofrade cordobés y del que visita Córdoba cuando los naranjos se visten de blanco.

La hermandad de la Estrella ha conseguido crear con el paso de los años, un embrujo especial en los que salen a la calle para contemplar las procesiones de Semana Santa. Salimos al encuentro de un paso y nos dirigimos a un sitio premeditado, sabiendo a conciencia que allí podrá sonar "Oración" o "Puente de San Bernardo", por poner un ejemplo. Luego, al otro lado de la esquina, las notas de la agrupación musical de la Estrella nos sumergirán en aquello que ya anhelábamos desde el año anterior: la acústica de Córdoba en Semana Santa, que en buena parte se debe a la acústica que emana de la Huerta de la Reina.

Por lo menos así lo he sentido siempre. Para mí el hecho de venir a Córdoba en Semana Santa es una necesidad imperiosamente requerida desde hace tiempo por mis sentidos. Necesitaba y necesito pisar el dédalo de calles cordobesas y fundirme con la cruz de guía de esta hermandad sobre los acordes de la música de Alberto Escámez interpretada por la banda juvenil de cornetas, fundirme después con el paso de la Redención en su travesía por Colón, el de la Santa Faz por Deanes, el del Perdón saliendo antaño de la Catedral, la Santa Cena en sus primeros tiempos por las inmediaciones de la iglesia de los trinitarios o el Cristo de la Clemencia en Capuchinos.

Y todo ello era debido a la acústica de la Córdoba cofradiera, que es la música de la Estrella detrás de un paso y lo que de ella recordamos para siempre. He aquí una influencia musical emocionante de la hermandad de la Estrella: la de invitarnos, con el lenguaje universal y espiritual de la música, a deleitarnos por esta ciudad mientras que la banda, dirigida por Manuel Luque, pone en el atril las más hermosas marchas de la historia de las agrupaciones.

La influencia estrictamente musical.

La hermandad de la Estrella es en Córdoba la más musical de todas. Ello la convierte, como así afirmé hace tiempo en una colaboración para el boletín de vuestra hermandad, en una cofradía con mayúsculas. Utilizar la música como generador de cofradía, o lo que es lo mismo, como la mejor constructora de solidaridad, educación, civismo, cultura, sentimientos, compañerismo y mil beneficios más, es una apuesta tan acertada como dura, por todo lo que de trabajo supone levantar en un conjunto de músicos amateurs una escuela de música y de ahí formaciones musicales que lleguen a tener una impronta tan seria y respetada como la de la agrupación musical que lleva el nombre de vuestro titular: Ntro. Padre Jesús de la Redención.

En este sentido, pienso que sois un perfecto modelo de cofradía para aquellas que en un futuro elijan a la música como eje vertebrador de la vida social de la hermandad. En dieciocho años habéis conseguido hacer realidad una de las mejores agrupaciones musicales de Andalucía, una banda juvenil de cornetas y tambores (auténtica cantera de músicos y grandes corazones) y una banda de música que un día habrá de ponerle música al palio de la Estrella.

El hecho de que los que regían la cofradía por aquellas calendas, finales de los ochenta del pasado siglo, decidiesen constituir una banda en el seno de la hermandad nos viene de una corriente que especialmente surgió en la década de los setenta. Hasta entonces la música procesional se fraguó mayormente por medio de bandas institucionales, bien de carácter militar -con gran peso- o civil. Con la desmilitarización de la música de Semana Santa, las hermandades supieron ver en la creación de bandas propias una propuesta beneficiosa para la propia cofradía, porque mientras que de esta forma podían recortar los costes del acompañamiento musical -que ya era gran cosa- la actuación de la banda en otros sitios posibilitaba recaudar fondos para el mantenimiento diario del colectivo cofrade y su embarque en nuevos proyectos.

Si bien en Córdoba anteriormente a la Estrella, cofradías como la Oración en el Huerto y la Esperanza llegaron a tener banda propia, la fundación de la agrupación musical Ntro. Padre Jesús de la Redención, vulgo la Banda de la Estrella, fue fruto de esa influencia que ejercieron hermandades no sólo de Córdoba, sino también de Andalucía, como las Cigarreras de Sevilla. Y, a su vez, la existencia en Córdoba de una hermandad con una banda que año tras año iba cobrando fuerza en el panorama andaluz, contagió a otras corporaciones cordobesas, como la de Jesús Caído o La Merced, a auspiciar sus propias bandas.

No fue la Estrella la única hermandad que apostó por ese movimiento que permitía que tras los pasos de los Sagrados Titulares, tocasen músicos y hermanos cofrades, hermanos cofrades y músicos. La banda de cornetas del Cristo del Amor, luego banda de música, y la también banda de cornetas del Cristo de la Sangre de la hermandad del Císter eran ya referentes, sobre todo ésta última, pues con su desaparición algunos componentes de la misma, entre los que estaban su director Manuel Luque, tuvieron la feliz idea de crear una agrupación musical en el seno la Estrella.

La agrupación musical

El nacimiento de la banda de la Estrella llegó como el mejor espaldarazo a esa idea de formar una banda en la propia cofradía y cerró el primer capítulo de una historia que desde entonces se sigue escribiendo, en la que la música procesional cordobesa resucitó de sus propias cenizas y consiguió superar una crisis que se hacía alarmante en los años ochenta.

Como ya hemos indicado con anterioridad, la fundación de la agrupación musical tiene lugar en 1989 y su primera actuación en público fue en enero del año siguiente en la Cabalgata de los Reyes Magos de Cabra, de donde es oriunda la familia de su director, Manuel Luque. Pues bien, contextualicemos someramente este hito musical de la Semana Santa cordobesa para así comprenderlo en su máximo valor.

A finales de los ochenta la música procesional en Andalucía entraba en su propia comercialización. Pasaba de ser un género musical que se escuchaba en Cuaresma y Semana Santa, a convertirse en un producto con cada vez más valor añadido. En las cornetas y tambores, Cigarreras, Tres Caídas, Sol o la Centuria Romana Macarena abrían las inspiraciones de sus propios músicos para que comenzaran a emanar nuevas composiciones que otorgasen a la formación una cierta identidad con respecto a las demás. En bandas de música, la realidad andaba entre dos tierras: la de la marcha de Abel Moreno que se ganaba la confianza del costalero y el pueblo en general gracias a su estilo sencillo y en muchas ocasiones prosaico, y Pedro Morales con una clase y maestría insuperables que se encontraba a poco tiempo de firmar dos antológicas marchas: "La Soledad" y "Virgen de la Cabeza".

Mientras tanto, las agrupaciones musicales estaban experimentando unos cambios acusados, sobre todo en Sevilla y alrededores, con bandas como la de Jesús Despojado (luego Los Reyes) o la agrupación Santa María Magdalena de Arahal, heredera directa de la desaparecida banda de la Guardia Civil. Ésta seguía siendo el norte, pero se buscaban novedades en las instrumentaciones y avances en la composición.

Sin embargo en Córdoba, a pesar de que el género estaba avanzando a ritmos destacados en Cádiz o Sevilla, la presencia de la Agrupación Musical de Córdoba, dirigida por Antidio Cabal, no se correspondía con lo que en esas zonas estaba sucediendo, porque de hecho las marchas que estrenaban eran en su estructura y armonía muy parecidas a las que estrenó la mítica banda de la Guardia Civil del Cuartel de Eritaña.

De esta forma, hasta que la agrupación musical cordobesa se extinguió por imperativo legal y pasó a denominarse banda de cornetas Ntra. Sra. De la Fuensanta, en Córdoba desde 1989 hasta 1992 coexistieron dos agrupaciones musicales, dos bandas mixtas como también se denominaban, deudoras, como las de hoy y las de siempre, de la legendaria banda de la Guardia Civil: la Agrupación Musical de la Estrella y la Agrupación Musical de Córdoba.

Ya en los noventa, la agrupación musical que hoy nos concita se había establecido en las cofradías cordobesas, cumpliendo así su función de acompañar musicalmente a los cortejos penitenciales durante varios días en Semana Santa. Desde siempre ha sido así, como hoy, que lo hace de Domingo de Ramos a Viernes Santo, ambos inclusive. Empujada por ese contexto al que hacía referencia anteriormente, la banda apostó a los tres años por el estreno de marchas de propio cuño, en 1992. Hablamos de la marcha "Jesús ante Caifás" de Mena Hervás, compositor que es pilar en el repertorio de la banda.

Poco a poco, se transgredía esa homofonía imperante en la estética musical de la ya mentada Agrupación Musical de Córdoba, para acuñar un cierto aire modernista, valga la expresión, donde la polifonía y una mayor amplitud armónica en las composiciones eran los mejores indicadores de que algo estaba cambiando en el género de las agrupaciones en Córdoba. Ya se respiraban nuevos aires, acordes renovados, pero nunca podríamos pensar que sería hasta el punto que hoy han alcanzado.

Sostengo que la historia de la banda, rica en eventos que ahora no vamos a descubrir, se puede dividir en tres etapas. Permitidme que acometa esta osadía ante vosotros, que conocéis como nadie los entresijos de vuestra música. Son tres etapas que se corresponden cada una con la publicación de un disco, que podemos entender como el resultado de un período que culmina con una impresión sonora de estas características.

La primera etapa, claro está, se sucede entre 1989 y 1997, fecha en la que sale a la luz "¡Estrella!". El sonido de la Redención se erige en algo particular y con personalidad. La existencia de este disco permite que la música de la banda viaje por diversos rincones de la geografía andaluza, dejando una huella indeleble. La persona de José Manuel Mena Hervás sobresale, por la firma de "Jesús ante Caifás", "Nazareno de la Trinidad" y "Oración". De ellas, la última (estrenada en 1996) es todo un emblema sonoro de la banda y ha traspasado fronteras para convertirse en una típica marcha de agrupación musical muy prodigada en los repertorios de agrupaciones en Andalucía. En los tiempos sucesivos, la influencia de esta marcha será bárbara. Esos compases rítmicos y vivaces, con un percutir constante en los cuatro tiempos del compás, es una seña de identidad que contagiará a más de un compositor.

Pero la rúbrica maestra, esa guinda al pastel la pone Francisco Javier González Ríos, con la composición de "Al Cristo de los Faroles" y "Estrella", que da título al disco. Ambas son coetáneas de "Oración", y con ellas la Redención se alza en una formación que acoge la creatividad de un compositor tradicional hasta entonces de las bandas de cornetas y tambores. Lo que se obtiene son dos marchas muy originales, vanguardistas en especial por el caso de "¡Estrella!", que están trazadas por unas melodías épicas, como muy al estilo de esas trompetas romanas de algunos poemas sinfónicos de nuestra Semana Santa. Además, González Ríos emplea unos recursos que entonces eran muy novedosos, como el tema fugado y el canon, pasajes muy contrapuntísticos, etc. Para mayor redundancia, el comienzo de "¡Estrella!" con los bajos de la banda, que van incorporándose a la partitura paulatinamente, supera todas las previsiones habidas y por haber en aquellos años. Era algo único y sorprendente.

La influencia que ejerce la banda con este disco es enorme. Como ya dijimos en los inicios, el hecho de que en Córdoba sonaran marchas muy originales para agrupación musical, y que además no lo hicieran en otros lares, proporcionaba una acústica especial, con un timbre muy fácil de identificar, porque no había dudas ante el hecho de que esos ecos fluían de una banda llamada Estrella. A partir de entonces, al menos yo, aprecio el hecho de que algunos compositores juegan a ser González Ríos, a querer escribir cada uno su particular "¡Estrella!", pero no es tan fácil, por no decir que es imposible.

El horizonte del segundo disco a partir de 1997 estuvo muy presente, y la banda no tardó en ir haciéndose con nuevas composiciones para cubrir esa segunda etapa que finaliza con la consecución del trabajo "Redentor Nuestro" en el 2002. Aparecen las figuras de Nicolás Barbero (del que luego hablaremos) Pedro Pacheco y Rafael Vázquez, muy conocidos estos dos últimos por lo que hasta entonces habían compuesto con sus bandas de las Cigarreras y Tres Caídas respectivamente; se incorporan también dos músicos cordobeses: Luis Alberto Fernández Pericet y Jesús Lora Vaquero, éste último bombardino de la banda.

La banda acomete un registro discográfico mejor interpretado, con más madurez y un repertorio enteramente nuevo, sin contar con la versión de la Marcha Real. "Señor de San Basilio", "Sagrada Cena", "Angustia de María", "Virgen de los Reyes", "Redentor Nuestro", "María Stma. De la Trinidad", "Acógeme en tu Reino", "Jesús de Nazaret" y "Estrella Redentora" son los títulos que componen una novedad que en el 2002 era muy esperada por los cofrades, entre los que me encontraba, cuando casualmente residía en esta ciudad continuando mis estudios y compartiendo veladas y tertulias cofradieras con amigos de toda la vida. No se me olvidará el día en el que compré el disco, que precisamente lo adquirí en Luque Música, regentada por el director de esta banda. Me embargó una sensación de plenitud difícil de explicar y que se acentuó cuando, al poner mi equipo de música, escuché los primeros compases de la sin igual y única "Señor de San Basilio".

Así es. Este disco pasará a la historia principalmente por la primera grabación de la marcha "Señor de San Basilio" del joven compositor de Dos Hermanas Nicolás Barbero. La elección no pudo ser mejor. Con su presencia, la Banda de la Estrella era de las pocas en Andalucía que contaban con la inspiración entregada del dúo revolucionario de la agrupación musical. A González Ríos, se le sumó Nicolás Barbero con esta composición en honor al Nazareno de Pasión. Una marcha que desmanteló muchos tópicos y prejuicios sobre las agrupaciones, amplió el horizonte compositivo de éstas y selló lo que bien podemos llamar un perfecto tratado de armonía, contrapunto y fuga aplicado a la marcha procesional.

Innovadora en todos los sentidos, como "¡Estrella!", no tiene parangón. El joven pianista Nicolás Barbero ya era conocido por "Reo de Muerte" o "Sangre en tus Clavos", pero con "Señor de San Basilio", al igual que cuando hizo las otras dos, marcó un antes y un después. Y este hito se había consumado en el seno de esta formación de viento-metal: la Redención de Córdoba.

La complejidad llevada a la máxima magnitud, "Señor de San Basilio", se propagó entre la masa musical de las agrupaciones y causó un efecto contraproducente. Admirar una obra que está muy bien escrita es positivo; que una banda tuviera las agallas suficientes como para estrenarla y grabarla en estudio, más todavía, porque era un signo claro de ese espíritu innovador y valiente que ha enarbolado la Estrella desde su nacimiento en 1989; pero que una pléyade de compositores en toda Andalucía, con escasos conocimientos musicales, jugaran, como ya pasó con "¡Estrella!", a ser Nicolás Barbero, trajo consigo el estreno de una cantidad ingente de marchas de una complejidad sin estructura, mal instrumentadas, con empleos estrambóticos de la corneta, tesituras extremas y mal sonantes. Toda una serie de despropósitos que venían a decir, a las claras, que muy pocos están capacitados para escribir algo como "Señor de San Basilio" en el pentagrama.

De este disco todas sus marchas son interesantes. González Ríos no deja indiferente con "Virgen de los Reyes", bella, muy bella. El bombardino de la Estrella, Jesús Lora, deslumbra con "Angustia de María" que, si bien para la gran masa popular no ha supuesto una marcha que arranque los aplausos y vítores, para quien os habla resulta una composición bien terminada y hermosa, sin pretensiones y suntuosidades inútiles. Como ejemplo, os diré que un buen día tuve la idea de ponerle a un compañero, que lo único que reconoce como música de Semana Santa es "La Saeta" de Serrat, esta marcha. Le pregunté qué le parecía y él me contestó sin vacilar: "parece una película de romanos". Acertó y creo que en este comentario está buena parte del acierto del autor, porque consigue con esa explosión radiante y dramática de los metales, recrear a la perfección la escena que acompañó a Jesús y María en la Pasión de él y en el dolor en soledad de Ella.

Desde 2002 hasta hoy se han escrito para la banda 10 marchas procesionales. Las suficientes y justas para que se haga realidad un anhelo del cofrade aficionado a la música: el tercer disco de Redención, que algún día llegará. En esta etapa Jesús Lora continúa escribiendo y se incorporan José María Sánchez Martín, Antonio Moreno y David Luque. De este período, con el permiso de los restantes compositores, vamos a extraer una marcha que la podríamos colocar como la punta del iceberg. Se trata de la marcha "Siete Dolores" de Nicolás Barbero, estrenada la pasada Cuaresma. Excepcional marcha fúnebre, triste y melancólica, con una preciosa introducción al estilo monacal y de monodía gregoriana, seguido de un desarrollo lineal y progresivo en fa menor.

Dará que hablar esta nueva marcha de Barbero y, como ya pasó con otras anteriores, influirá en el resto de las agrupaciones de Andalucía. Vale esta marcha para ver a una banda, y su director, con la cabeza muy bien amueblada, que saben lo que tienen entre manos, que es ponerle música a pasos procesionales donde la función de recrear el carácter sacro del momento es fundamental, y que merece la pena explorar otros lenguajes para aportar nuevas músicas y expresiones al género de la extinta Guardia Civil de Eritaña.

Con la aportación de todos los compositores con anterioridad mencionados, la Redención ha conseguido construir un repertorio de 25 marchas propias, la mayoría dedicadas a Imágenes de la Semana Santa de Córdoba. Ella es la depositaria del legado de estas 25 obras musicales, la encargada de recibir ese caudal de música de la Huerta de la Reina para conservarlo en el fututo, en aras de lo que en su día será historia.

La Redención de Córdoba se ha granjeado desde su fundación el respeto de músicos de otras bandas, de aficionados en general y de críticos musicales. Y lo ha hecho porque ellos mismos son los que han dado ejemplo respetando a la música. Saben que en esto de las bandas, la colectividad prevalece sobre lo individual; que es preferible una marcha bien escrita en su conjunto, que otra que no diga nada y no tenga ningún punto de interés donde cogerla salvo el solo de "x" compases que enaltece a los devotos del virtuosismo por el virtuosismo, del virtuosismo vacío que por desgracia en la actualidad no es algo puntual, sino una constante.

Esta seriedad vestida de pantalón y guerrera negra, llamada Estrella, es a todas luces la imagen de una de las agrupaciones más prestigiosas de Andalucía. No estamos hablando de una veintena, sino de un número que no llega a la decena. Hablamos de la Pasión de Linares, los Reyes de Sevilla, Redención de Sevilla, Polillas de Cádiz, Redención de Córdoba y unos puntos suspensivos que no llegarían ni al siguiente renglón. Es más, la Estrella apadrinó en su día a una de estas bandas cuando estaba recién creada, afincada en Linares y llamada "Agrupación Musical Ntro. Padre Jesús de la Pasión", que con los años sería una de las de mayor calidad del panorama andaluz y español. Una banda, la de Linares, brillante, muy seria en su forma de hacer la música y componer. Y es que no es para menos, porque su madre es la Estrella de Córdoba y de ella no han podido aprender nada malo, sino al contrario.

La Redención, como ya decíamos, es bienvenida allá por donde toca. Su excelente prensa está refrendada por algunos galardones que han recibido, como la trabajadera de plata de la Tertulia "La Trabajadera" o el incensario de plata de la tertulia "Incienso y Cera". Han sido requeridos para actuar en certámenes del prestigio de Santa Cecilia en Sevilla o Bajo Palio de Canal Sur radio en Málaga, y en programas televisivos.

El repertorio con el que cuentan es un dechado de equilibrio. Un corpus amplio de marchas clásicas de castizo sabor, por cierto, muy bien ejecutadas y con buen gusto a la hora de hacer los arreglos (cosa harto difícil en los tiempos que corren); un ramillete de marchas de otras bandas donde destacan las mejores composiciones de los Reyes de Sevilla (Soledad de Antonio Amadeo, La Clámide Púrpura, etc.); y, como ya hemos consignado, un extenso catálogo de marchas propias donde han estampado su firma los más prestigiosos compositores del ayer y del momento.

La banda de cornetas


Del devenir y los éxitos de los mayores, pasamos a esa banda de sueños e ilusiones que es la banda juvenil de cornetas y tambores. Como su padrina, esta banda chica fue alumbrada en la canícula del verano, pero en esta ocasión de 1996. Los objetivos de esta formación son bien claros: por un lado la educación musical de los niños del barrio, hermanos de la cofradía, y por el otro servir de cantera a la agrupación musical.

Ellos sueñan con ascender algún día a la banda grande, la prestigiosa agrupación musical, por eso entre ellos y durante sus vidas en la banda de cornetas se dan momentos únicos e inolvidables, que serán lo que gratamente recuerden cuando algún día digan que ya están tocando el tambor, la corneta, la trompeta o el bombardino en su agrupación musical de la Estrella.

La historia de la música de esta hermandad se escribe también con su banda de cornetas. Los sones de las marchas clásicas de Alberto Escámez son la banda sonora de una gran labor social a favor de los niños del barrio que durante las tardes del año ocupan sus menesteres en el mágico mundo de la música.

No han lanzado ningún disco al mercado, ni falta que hace. Sus grandes logros son seguir existiendo tras once años y procurar a su hermandad y a Córdoba un vivero de músicos inagotable, como auténtica fuente de vida musical de una ciudad que a estas alturas es deudora de la sobresaliente gestión musical de la Estrella.

La banda de música

Para ser una hermandad completamente musical, faltaba una banda de música. Pues bien, en aras de hacer honor a este carácter eminentemente musical, la cofradía optó en mayo de 2005, con gran acierto, realizar los primeros pasos para la formación de una banda de música, empezando por una escuela en la que se formen los que quieran integrar la banda.

Actualmente la banda, dirigida por José de la Fuente Fernández, está formada por aproximadamente 45 alumnos y alumnas y ya han realizado alguna audición, para demostrar que el día que la Virgen de la Estrella salga a las calles de Córdoba en Semana Santa lo hará con su música.

Por el momento las partituras de las marchas procesionales de Abel Moreno son buenas compañeras en estas primeras piedras de toque, dada la sencillez que suelen representar y la facilidad para tocarlas, teniendo en cuenta que la banda es joven, apenas ha empezado a andar y necesita subir peldaño a peldaño su trayectoria.

Pero en el futuro, o al menos así espero, esta banda junto con la de la Esperanza serán las que aboguen por el histórico repertorio de marchas cordobesas. El caso de la agrupación musical, debe ser el mejor ejemplo para esta recién creada banda de música. De hecho, lo que son las casualidades y los guiños que nos ofrece la vida, la marcha que el músico y director militar Manuel Alba escribió y que se estrenó en la Cuaresma de 2006 dedicada a la Estrella, "Estrella Cordobesa", incluye en su fuerte de bajos trazos de un pasaje de la obra de Martínez Rücker "Noches cordobesas". Rücker compuso marchas fúnebres para la Semana Santa cordobesa y su memoria necesita de bandas que reparen en su legado.
 

Mateo Olaya Marín
Conferencia pronunciada con motivo del XXV aniversario fundacional de la Cofradía de la Estrella de Córdoba (28 de septiembre de 2007)

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