Investigación

La música procesional en la provincia de Cádiz (vol. 1)

Jesús Domínguez Orihuela

22 de Julio de 2004


CÁDIZ
SAN FERNANDO
JEREZ DE LA FRONTERA
SANLÚCAR DE BARRAMEDA
ROTA
RESTO DE LA PROVINCIA
Bibliografía

Muy complicado resulta el hecho de poder resumir en pocas páginas más de un siglo de música procesional en Cádiz y su provincia. Analizando el panorama musical de Andalucía, y dejando al margen Sevilla por razones obvias, es la provincia de Cádiz sin duda la que más rico patrimonio (autores, marchas y bandas) posee en este género. Los inicios de la marcha procesional en Cádiz son análogos en tiempo y forma a Sevilla, pero con un pequeño e importante matiz, son tres los puntos de desarrollo: la propia capital, San Fernando y Jerez de la Frontera. Es por lo que dedicaremos un apartado específico a cada ciudad y al resto de poblaciones gaditanas que también tienen una importante tradición musical.

Este pequeño estudio será completado en un futuro con una reseña de las grabaciones discográficas realizadas por las bandas gaditanas y aquellas que han registrado para siempre las notas de las marchas más representativas.


CÁDIZ

La música procesional en Cádiz se introdujo en el siglo XIX gracias al contacto que con la ciudad tuvieron las bandas militares; es esta la analogía con Sevilla a la que nos referíamos. En 1998 tuvo lugar un descubrimiento importantísimo que sirve para situar el punto de partida. Bernardo Luis Periñán localizó una partitura de piano de una marcha titulada "Piedad", dedicada al titular de la hermandad gaditana del mismo nombre, compuesta por el músico mayor del Tercer Regimiento de Ingenieros Eduardo López Juarranz, que residió en Cádiz de 1878 a 1883. La Banda de Ingenieros se mantuvo activa entre 1875 y 1882. Esta formación fue patrocinada por la cofradía del Santísimo Cristo de la Piedad. Esto explica por tanto, la dedicatoria de la marcha. Dicha marcha fue instrumentada para banda de música por el músico militar jerezano Manuel Abollado Moreno, y el 14 de Marzo de 1999 se produjo su reestreno en un concierto celebrado en el Salón Regio de la Diputación de Cádiz por la Banda de Música "Virgen del Castillo" de Lebrija (Sevilla).

La primera banda civil de la que se tiene constancia era la del Hospicio, activa ya en la década de los años veinte del pasado siglo. Esta banda fue la base de la que se nutriría la Banda Municipal, organizada en 1931 por uno de los grandes de la música procesional gaditana, Eduardo Escobar de Rivas, violinista que compuso en 1929 "Ecce-Homo", sin duda la mejor marcha creada hasta la fecha. A su muerte en 1941, la Municipal desapareció, ocupando el hueco, en parte, la "Filarmónica Gaditana", formación de escasa plantilla fija que se nutría de refuerzos procedentes de bandas militares. Esta banda subsistió hasta principios de los setenta. Otra de las bandas a la que fueron a parar muchos músicos de la extinta Municipal fue a "Educación y Descanso", también desaparecida. En 1965 se creó la Banda Filarmónica Salesiana que sólo duraría cinco años, siendo la base de la "Agrupación Musical Gaditana" que tuvo una actividad un poco mayor que la anterior, pues desapareció iniciada la década de los ochenta. Ambas fueron dirigidas por Manuel Abollado. En 1986 desapareció la última banda militar de la capital, la del Regimiento de Cádiz nº 41.

Tres son los compositores fundamentales que hasta finales de los ochenta dotan de relevancia al patrimonio musical gaditano: José Cubiles, Salvador Guerrero y Antonio Escobar. El pianista y director de orquesta ya fallecido, José Cubiles, sólo compuso una marcha, pero de notabilísima categoría, "Lágrimas" (1957) dedicada a la Virgen de las Lágrimas de la Hermandad de la Columna. Por suerte sigue entre nosotros Salvador Guerrero Reyes, autor de coplas y canciones andaluzas y quien fuera seise de la Catedral, que compondría en 1964 "Nazareno del Amor" dedicada al "Nazareno blanco" de la Hermandad del Amor. Esta marcha además fue versionada posteriormente con bastante acierto para agrupación musical.

El maestro Antonio Escobar, para el que el Conservatorio de Música solicitó en enero pasado al Ayuntamiento la concesión del título de hijo predilecto de Cádiz, recibió sus primeras enseñanzas musicales de su tío Eduardo Escobar de Rivas y de Camilo Gálvez, estudiando luego en los conservatorios de Cádiz y Sevilla. Fue organista y miembro de la extinta Banda Municipal. Cádiz perdió una gran oportunidad de haber refundado su Banda Municipal y haberle encargado a este gran músico y persona su dirección y formación. El viernes 9 de enero de 2004, un día después de que celebrase su 86 cumpleaños, fue la fecha escogida para darle un merecido homenaje con un concierto en el Gran Teatro Falla, bajo la dirección artística de José Luis López Aranda y la colaboración de Manuel Tomás Márquez Garrido. Desfilaron por el escenario la Banda Municipal de Rota, las corales Universitaria -de la que fue el primer director- y Virgen del Patrocinio, Manuel Palacio, Manuel Tomás Márquez, Sergio Monroy, que fue alumno suyo, el conjunto Harmonía, el coro de la peña "Los Dedócratas" -del que fue también compositor y director- y el propio homenajeado, que interpretó una composición suya dedicada sobre Manuel de Falla, dirigiendo la interpretación del Himno a Cádiz. Comenzó a componer marchas procesionales el maestro Escobar en 1961, siendo autor de más de una decena, entre las que destacan "María Santísima de las Penas" (1964), "María Santísima del Buen Fin" (1968), "Soledad" (1980) o "Virgen de la Luz" (1984).

La llegada de la década de los noventa supone una auténtica revolución en la música cofradiera que se ve reflejada en la forma de andar los pasos, logrando por fin una conjunción cargadores-paso-marcha que había brillado por su ausencia (salvo contadísimas excepciones) hasta entonces. Hay que tener en cuenta que en Cádiz no eran muchas las cofradías que hasta entonces contaban con bandas de plantilla completa para los palios, no siendo extraño ver a una agrupación musical en su lugar. Uno de los "culpables" de ello es la Tertulia Cofrade "Al Palo", que desde 1995 viene organizando unos conciertos de cuaresma a los que acudía la Banda de Soria 9, dirigida entonces por Abel Moreno. Tras el destino del teniente coronel a Madrid, la banda contratada es la Inmemorial del Rey. Tales fueron los vínculos creados entre Abel Moreno y la ciudad, que cada año dedicaba una marcha procesional a imágenes de cofradías de Cádiz, marcha que se estrenaba en el citado concierto. Así, desde "Cádiz Cofrade" en 1995, hasta "Al Palo" en 2002, siete marchas nos legó el músico de Encinasola, siendo quizás "Regidor Perpetuo" la más lograda. Unos años antes, otro exdirector del Soria 9, D. Pedro Morales, dedicó "Paz y Amparo" a la Hermandad de la Borriquita.

Aparecen nuevos autores gaditanos, de los que destacaríamos a los prolíficos Juan Antonio Verdía y Julio Pardo Melero. Verdía cultiva un estilo de marcha muy alegre, con cortes aflamencados que hace que sus marchas conecten pronto con el público, algunas muy logradas como "Aniversario" (2001), "La Caridad de tus Penas" (2000) o "Tu Patrocinio es Mi Amparo" (2002). Julio Pardo, afamado autor y músico de coros carnavalescos acumula ya más de una docena de composiciones. No han sido tan bien acogidas como las de Verdía, pero ha aportado innovaciones curiosas a algunas de sus marchas como en "Que suenen las Horquillas" en la que el sonido de las horquillas es parte fundamental del trío de la marcha. Otros autores recientes a destacar son Roberto Domínguez y Juan Manuel Marrero, que han dotado a su Hermandad de la Vera-Cruz de cuatro marchas, o David Borrego, autor de dos composiciones para la VOT de Servitas, una de ellas "Madre de los Servitas" que gustó bastante en su estreno en 1999 a cargo de la Banda "Julián Cerdán" de Sanlúcar de Barrameda.

Desde 1986, Cádiz estuvo huérfana de bandas de música, ya fueran militares o civiles, y había que recurrir a formaciones del resto de la provincia o de pueblos de Sevilla y Huelva (en 1984 se contrata por primera vez a una banda de música sevillana, la de El Viso del Alcor). Es en 1999 cuando un grupo de cofrades relacionados en su mayoría con la Hermandad de la Columna y liderados por Manuel Crujeiras deciden crear la Banda de Música "Gades". Un año después se fusiona con la Orquesta Ciudad de Cádiz, dando lugar a la Asociación Filarmónica "Gades". Debuta en la Semana Santa de Cádiz de 2001 el Viernes Santo tras el paso de palio de la Virgen de la Victoria de la Hermandad de la Expiración. Fueron pocas las opiniones favorables recibidas y no volvió a acompañar en años posteriores a la citada dolorosa. En 2002, gracias a un concurso convocado por el Ayuntamiento se convierte en Banda-Taller Municipal retornando a la Semana Santa el Viernes Santo de 2003 tras la Soledad, y este 2004 también ha acompañado a la Virgen de Gracia y Esperanza el Jueves Santo. Desde sus inicios está dirigida por Francisco Cintado Briceño. La nueva Municipal no deja indiferente a los cofrades gaditanos ya que no son pocas las críticas y las felicitaciones que recibe. El principal problema de la banda es la reducida plantilla fija de músicos de la que dispone, lo que le hace tener que contratar muchos músicos de la provincia e incluso de la zona levantina para cubrir sus compromisos.

Concluir indicando algo importante: salvo escasas excepciones, y a pesar del predominio del repertorio sevillano, las cofradías gaditanas en estos últimos años ya se preocupan porque su patrimonio musical "esté vivo", y no es complicado que las marchas gaditanas se oigan en la calle, destacando la labor de hermandades como Vera-Cruz, Piedad, Columna o Ecce-Homo.


SAN FERNANDO

De finales del siglo XVIII datan las primeras noticias que se tienen de los músicos (bandas de pífanos y tambores) en los primitivos regimientos de Infantería de Marina, si bien no es hasta 1893 cuando, a instancias del entonces Ministro de Marina, Almirante Cervera, se crea la que podemos considerar propiamente Banda de Música del Tercio radicado en la Población Militar de San Carlos, con sede en la Real Isla de León, o sea, del Tercio Sur, cuyo primer director al parecer fue el Músico Mayor Lázaro Fernández, a quien, en 1897, sustituye Camilo Pérez Montllor, el primer músico que compone marchas procesionales para la Semana Santa isleña.

Camilo Pérez Montllor compuso nueve marchas durante su estancia en San Fernando, entre las que destacan "Pange Lingua" (1900), "Sacris Solemnis" (1901), "La Vera-Cruz" (1915), "La Divina Pastora" (1918), "Mater Dolente" o "Corpus Christi". Son todas de un gran valor y están ricamente instrumentadas con un corte no muy fúnebre para lo que se llevaba en aquella época. Es autor además de la instrumentación para banda de música de la "Salve Marinera" de Cristóbal Oudrid. Otro dato que realza la figura de este músico alicantino, es que le cabe el honor de haber sido profesor de armonía de Germán Álvarez Beigbeder, quien precisamente recogería en 1919 el testigo de su maestro en la dirección de la Banda del Tercio Sur. En dicha formación permanecería Beigbeder hasta 1930, cuando deja la marina para crear y dirigir la Banda Municipal de Jerez.

Por aquella época ya formaba parte del Tercio Sur un músico natural de Jerez que daría mucho que hablar, Rafael Márquez Galindo. A punto estuvo de dirigir dicha formación, pero suspendió la oposición y desistió por pensar que su suspenso no era justo. Compondría dos marchas en San Fernando, "Triste Recuerdo" (1948) y "Reina Carmelitana" (1951), ésta ultima dedicada a la Virgen del Carmen. En sus marchas se aprecian claramente rasgos beigbederianos, no en vano tuvo a D. Germán por maestro.

Durante muchísimo tiempo la Banda del Tercio Sur ha sido el auténtico baluarte musical de las procesiones en San Fernando, se constituyó en esencial cantera de autores de música procesional autóctona como Juan Flores, Agripino Lozano, Carlos Cerveró Alemany, Rafael Huertas Soria, Juan José Puntas o José Ribera Tordera. Hoy en día dicha formación no escapa a la crisis que vienen soportando las bandas militares en Andalucía; apenas treinta músicos componen su dotación y su presencia en las procesiones isleñas es casi inexistente, en beneficio de otras bandas civiles. Para colmo de males, el anunciado traslado de la Escuela de Infantería a Cartagena, pone en serio peligro la continuidad de la banda.

En 1963 se funda a instancias de varios miembros de la Compañía de Música del Tercio Sur de Infantería de Marina la "Banda de la Cruz Roja" que fue creada específicamente para la Semana Santa de San Fernando, aunque con los años se ha ido adaptando a otras actividades. Su primer director fue José Vaca Correa, si bien realmente la banda se desarrolla y consolida gracias a la dirección de Agripino Lozano Perea, músico militar natural de Toledo que en San Fernando ha realizado una extraordinaria labor de formación de jóvenes músicos, la cual ha sido reconocida ampliamente. En 1968 crea, además, la banda de cornetas y tambores. De sus marchas dedicadas a motivos isleños destacan "Nuestro Padre Jesús de la Misericordia" (1970), "La Oración del Huerto" (1972), "El Nazareno" (1974) o "Estrella Lasaliana" (1984). Agripino deja la dirección de la banda en 1980 en manos de Francisco Guillamó, que compuso entre otras "Gracia y Esperanza" en 1988.

A mediados de los setenta empieza a componer el que hoy en día es el autor que más marchas procesionales isleñas ha escrito, José González García. Estudió la carrera de piano, y ha estado vinculado a muchas hermandades. De su larga obra, plagada de marchas de todo tipo, hay que resaltar la primera que compuso, "Esperanza del Silencio" (1974), y sobre todo "A mi capataz" (1992), una de las más populares y con las que mejor andan los pasos de San Fernando.

En la década de los ochenta goza de una excelente salud a nivel de composiciones la Banda del Tercio Sur. Por aquél entonces contaba con músicos de la talla de Rafael Huertas Soria, Juan José Puntas o Carlos Cerveró. Cerveró compone en 1982 "Nuestro Padre Jesús de los Afligidos", una de las mejores marchas isleñas sin duda. En 1983 dedica a la Asociación de Jóvenes Cargadores "Jóvenes Cargadores Cofrades de la Isla". Puntas y Huertas forman un "tandem" del que nacen composiciones como "Poder y Amor" (1984), "Cristo Rey" (1985) o "Jesús Nazareno" (1987), marcha ésta que recuerda en algunos compases a la célebre "A ti Manué". En 1982 se celebra el primer certamen nacional de marchas que gana el músico de Alcoy, Luis Blanes Arqués, que dedicó su marcha "Mater Dolorosa" a la Semana Santa de San Fernando. El certamen no tuvo continuidad y habría que esperar una década para su recuperación.

En 1987 nace una tercera banda de música, patrocinada por la Hermandad del Nazareno. Se presentó en un concierto celebrado en la Iglesia Mayor Parroquial durante la Cuaresma de 1987, si bien su formación era casi profesional, dirigida por el músico militar Ginés Hernández. Sin embargo la Hermandad decide cambiar la estrategia y encarga a Rafael Huertas Soria la creación de la "Academia de Música de Nuestro Padre Jesús Nazareno" de la que saldrían los músicos de la banda. Es en 1988 cuando tiene lugar su puesta de largo. Es una importante "banda cantera" de la que han salido músicos como José Luis Expósito, Belizón, Raúl Batista o Manuel Serrano. Belizón y Expósito componen conjuntamente otra de las marchas mas reconocidas de la Isla, "Reina y Madre de la Paz" en 1991.

La década de los noventa supone la confirmación definitiva del dulce momento de que goza la música procesional isleña. En 1991 José Ribera Tordera toma la dirección de la Banda de la Cruz Roja. Este músico valenciano natural de Torrent llevaba afincado en San Fernando varios años como miembro del Tercio Sur. Ribera se convierte en uno de los autores más prolíficos cultivando un estilo de marcha que desde el principio gustó al pueblo isleño. Así, de su obra destacan "Caridad para mi hijo" (1993), "Atado a la columna" (1993), "Humildad, Paciencia y Penas" (1996) o "Nazareno de Pasión" (1998) con la que ganó el II Certamen Nacional de San Fernando, del que hablaremos mas adelante.

En 1992 la Fundación Municipal de Cultura del Ayuntamiento de San Fernando decide crear una banda municipal, la "Agrupación Musical Municipal". Para ello se nutrió de los mejores músicos de las dos bandas civiles de la ciudad (Nazareno y Cruz Roja). Desde su fundación está dirigida por el sevillano Francisco Hernández Lora que ya ha dedicado alguna que otra marcha procesional a esta ciudad. Un ejemplo de su estilo puede ser la marcha "María Santísima de la Piedad" (1994). La Agrupación Municipal es hoy por hoy la mejor banda isleña y en algunas ocasiones recurre a las dos agrupaciones musicales existentes para formar una dotación de cornetas que acompañe a la banda.

En 1997 se retoma la idea y se comienza a celebrar un certamen nacional de marchas procesionales en San Fernando. Esto ha provocado que prestigiosos músicos del panorama nacional se hayan decidido a participar e incluso dedicar sus marchas a la Semana Santa de San Fernando. Así podemos citar los casos de José Albero Francés ("Virgen de Gracia y Esperanza" en 1997), Andrés Martos Calle ("Cristo del Huerto" en 2000), Pedro Morales Muñoz o Aurelio Fernández Cabrera.

En este nuevo siglo el panorama no ha cambiado demasiado. A la desagradable situación anteriormente comentada que sufre la Banda del Tercio Sur, añadir los cambios de dirección en las bandas civiles "no profesionales". Rafael Huertas Soria a sus 72 años ha cedido el testigo a Miguel Ángel Valle Vázquez en la dirección de la "Academia de Música de Nuestro Padre Jesús Nazareno". La Banda de la Cruz Roja ha tenido una breve crisis, sobre todo de componentes, pero parece haberla solventado aunque para ello ha perdido a José Ribera como director, tomando el relevo José Luis Expósito. Hace pocas semanas ha creado una capilla musical y está a punto de presentar su página web. A finales de Mayo pasado ha nacido otra nueva banda de música en la ciudad, bautizada como "Banda de Música de Jóvenes Cofrades" que está integrada fundamentalmente por músicos de otras bandas isleñas no profesionales. El 20 de Junio debutó en Cádiz acompañando al Corpus del Mentidero.


JEREZ DE LA FRONTERA

La historia musical de la Semana Santa de Jerez se puede desarrollar en paralelo a la de su banda municipal. En 1930 tiene lugar la primera actuación de la Banda Municipal de Jerez, creada y organizada por el músico militar jerezano Germán Álvarez Beigbeder, que era por entonces director de la banda de la marina del Tercio Sur de San Fernando. Según cuenta Antonio Hernández Sánchez, aprovechando una supuesta enfermedad, Beigbeder se ausenta una temporada de San Fernando para seleccionar los futuros componentes de la municipal jerezana. El caso es que la primera actuación referida es reflejada en los medios de comunicación de la época, lo que hizo que D. Germán tuviera que comparecer ante las altas instancias militares y tener que escoger entre continuar al frente del Tercio Sur, o abandonar la Marina y permanecer en Jerez, que es lo que finalmente hizo.

Beigbeder nace en Jerez en 1882, hijo de una aventajada pianista francesa con quien comenzó sus estudios musicales. Luego tuvo como maestros a Fernández Pacheco, Camilo Pérez Montllor y Pérez Casas. Antes de ingresar en la Marina como Músico Mayor estuvo en Madrid, donde completaría su formación y dirigiría el Gran Teatro.

Se conocen 16 marchas procesionales compuestas por él. Toda su producción es de una categoría y calidad de primera línea, al mismo nivel (o incluso por encima) de figuras como Turina, Falla o Albéniz. No sólo se centró en éste género, sino que compuso una serie de marchas militares, páginas sinfónicas, zarzuelas e incluso un "Stabat Mater" con el mismo éxito que sus marchas.

Fue sin duda un compositor precoz. En 1900, con 18 años, escribe "Al Pie de la Cruz" dedicada a la Virgen de las Angustias que procesiona cada Domingo de Ramos jerezano. Durante estos primeros años de la pasada centuria compone una serie de marchas fúnebres dedicadas a imágenes jerezanas: "Nuestra Señora de la Soledad" (1905), "Mater Desolata" (1907), "Nuestra Señora del Mayor Dolor" (1907) y su impresionante "Memoria Eterna" (1907) que dedicó a la memoria de un amigo fallecido. Son muchos los estudiosos de la música procesional que califican a esta obra como la mejor de su producción religiosa y una de las mejores marchas fúnebres que se hayan concebido para el género. En 1908 compone "Nuestra Señora del Rosario" dedicada a la patrona gaditana. Beigbeder se casó a los pies de la Virgen del Rosario y por eso le dedicaría esta marcha. Históricamente se ha mantenido que Farfán fue el primero en introducir cornetas en las marchas procesionales con "La Estrella Sublime", pero en las partituras de esta marcha gaditana ya aparece dicho instrumento. Es importante matizar que esta marcha erróneamente se conoce por "Virgen de San Gil" motivo que explicaremos un poco mas adelante. Otra de sus marchas mas conocidas es "Desamparo" que dedica en 1919 a la dolorosa cotitular del Prendimiento de Jerez. Otra marcha de corte fúnebre con un inicio constituido por fuertes llamadas de trompetas y un trío sencillamente "delicioso".

A la Hermandad jerezana conocida como "El Cristo" le dedicaría dos marchas a sus titulares. "Cristo de la Expiración" (1921) y "Virgen del Valle" (1947). La primera quizás sea su marcha más conocida y difundida y la que más se interpreta por el territorio nacional. De la segunda destaca su imponente y original trío. Dos años después vuelve a sorprender con otra obra de arte, "Amargura" que dedica a la dolorosa jerezana de la calle Medina. En esta marcha, plagada de matices, introduce una saetilla.

Aparte de marchas procesionales dedicadas a imágenes de pasión, Beigbeder tiene un ramillete de marchas de gloria o eucarísticas como "El Santo Patrón" (1910), "Cantemos al Señor" (1920), "Reina del Carmelo" (1923) o "Santa Teresa de Jesús" (1924).

Beigbeder tuvo sus contactos con Sevilla, donde fueron interpretadas muchas obras suyas, e incluso varios de sus hijos viven allí. No es de extrañar por tanto que compusiera "Cristo del Cachorro" en 1956 y la dedicará al famoso crucificado trianero de la calle Castilla. Su última marcha conocida es "Santa María de la Paz", una marcha con cornetas, nada fúnebre, quizás la más "alegre" que concibiera. Está fechada la partitura en 1963 y no se sabe con certeza a qué Virgen de la Paz está dedicada, si a la del Porvenir de Sevilla, o a la Paz y Concordia de Jerez.

Uno de los grandes divulgadores de la obra de Germán Álvarez Beigbeder es uno de sus hijos, José María (alias "David") que siguió los pasos de su padre llegando a dirigir la Agrupación de Infantería de Marina de Madrid. Quizás en su afán porque la obra de su padre se difundiera lo máximo posible, cambió los títulos y dedicatorias de algunas de estas marchas. El fin desde luego es elogiable, no así las formas. Una consecuencia directa de este proceder se dio hace tres años el Miércoles Santo en Sevilla, cuando a la salida del paso de misterio del Baratillo, la Banda del Carmen de Salteras atacó la obra "Al Pie de la Cruz". Durante la cuaresma, uno de los hijos residentes en Sevilla de D. Germán había convencido a la Hermandad baratillera que esa marcha estaba dedicada a la Virgen de la Piedad sevillana.

Beigbeder fallecería en Jerez en 1968. Trece años antes le había sustituido al frente de la municipal el músico albaceteño Moisés Davia Soriano. Durante siete años estuvo al frente. En este tiempo fundó el Orfeón Jerezano y compuso en 1958 una de las marchas fundamentales y más conocidas de Jerez: "Coronación de Espinas". Muchos años más tarde y en Madrid, legó a la misma Hermandad de la Coronación otra marcha, ésta dedicada a su cotitular: "Paz y Aflicción" (1989). Ambas marchas por méritos propios han de estar en cualquier selección antológica de marchas jerezanas.

El músico jerezano Rafael Márquez Galindo, afincado en San Fernando desde sus quince años, compone en 1947 "El Cristo de la Lanzada", sin duda su mejor marcha y una de las obras cumbres de la música procesional jerezana y de toda la provincia de Cádiz. La marcha está dedicada al crucificado de escuela granadina que procesiona cada tarde de Jueves Santo en Jerez.

Durante ésta época ya formaba parte de la municipal jerezana como bombardino el tristemente fallecido Andrés Muñoz Rivera. Estamos ante otro de los autores jerezanos fundamentales que creó una serie marchas cargadas de sensibilidad y romanticismo, marchas que muchos aspectos recuerdan al personalísimo estilo de Pedro Braña. De su producción conviene destacar "Jesús Nazareno" (1963), marcha fúnebre dedicada al Nazareno de Arcos de la Frontera que contiene fragmentos del Stabat Mater, "Carrera Oficial" (1984) que dedicó al programa de cofradías del mismo nombre de COPE-Jerez. Esta marcha comienza con una introducción que recrea el sonido de las roncas trompetas del cortejo de la Hermandad del Mayor Dolor. A imágenes de dolorosas jerezanas dedica "Estrella Lasaliana" (1985), "Nuestra Señora de la Paz y Concordia" (1986), "Candelaria" (1987) y "Esperanza de la Yedra" (1989). Las dos últimas sean quizás las más conocidas de Andrés Muñoz, en las que innovó planteando la introducción de dichas marchas con un largo redoble de tambor.

El testigo en la dirección de la Banda Municipal de Jerez que ostentaba Davia, lo recoge el cordobés Joaquín Villatoro Medina. Consiguió que el Conservatorio de Jerez tuviese el título de Grado Medio. Compuso cuatro marchas de las que dos fueron grabadas por la Banda Municipal: "Jesús de la Santa Cena" (1979) y "Soledad de la Porvera". Cultivó un estilo personalísimo de marcha procesional, nada similar a sus predecesores.

A mediados de los ochenta asume la dirección de la Municipal el jerezano Francisco Orellana, que al día de hoy permanece en el cargo. Orellana ya había pertenecido como miembro a dicha banda y al Tercio Sur de San Fernando, habiendo sido alumno de Moisés Davia. A un buen número de cofradías jerezanas ha dedicado este músico sus marchas. Sin duda la mejor es "Cristo de la Viga" (1987) aunque tampoco se quedan atrás "Saeta a Madre de Dios del Transporte" (1982), "Jesús Flagelado" (1989) o "Nuestra Señora de los Dolores" (1991).

A finales de la citada década hay que destacar la aportación de músicos militares al repertorio jerezano. Abel Moreno Gómez dedicó en 1986 "Cristo de la Defensión". Hay muchos críticos que sitúan a esta marcha como la mejor que el teniente coronel haya compuesto, incluso por encima de "La Madrugá". La Hermandad de la Defensión de siempre ha estado muy vinculada al ejército. Es por ello por lo que cada cuaresma la Banda de Soria 9 ofrece un concierto de marchas procesionales en la iglesia de Padres Capuchinos. Cuando Andrés Martos ocupó su dirección, compuso "Reina y Señora de la O" (2000) para la cotitular de la mencionada Hermandad de la Defensión. Es una marcha con un bellísimo trío, quizás el mejor de Martos. "David" Beigbeder, hijo de D. Germán, ha seguido el estilo de su padre, y ha compuesto varias marchas de meritorio nivel como "Prendimiento" (1990) o "Defensión de Capuchinos" (1991). José Miralles Alemán legó dos marchas a la Hermandad del Huerto: "La Oración del Huerto" y "Nuestra Señora de la Confortación", ambas de 1989. Un año antes, Francisco Cano Ruiz dedicó la Hermandad de la Amargura "Amargura Jerezana", marcha muy lograda que describe perfectamente el transitar de la Virgen de la Amargura por la Calle Medina en su salida al atardecer de cada Miércoles Santo.

A mediados de la década de los noventa comienza el inexplicable declive de la Banda Municipal de Jerez que le hace ir perdiendo cofradías hasta desaparecer de la Semana Santa y quedando reducida su participación al Corpus Christi y a la Virgen de la Merced. Apenas llegan a treinta los miembros de la formación. Casi a la par, se crea en 1998 la Banda de Música del Desconsuelo, formación musical que nace en el seno de dicha Hermandad del Martes Santo jerezano, mas conocida por "Los Judíos de San Mateo", encargándole al músico local Domingo Díaz su formación y dirección.

Domingo Díaz, natural de Jerez, durante más de veinte años perteneció a la Municipal jerezana como clarinete y también obtuvo plaza por oposición en la Marina (Tercio Sur) de San Fernando. Más de una decena de marchas procesionales ha creado desde que en 1993 se estrenara con "Ecce-Homo", quizás su mejor marcha junto a "Bendito Pañuelo" (Dedicada en 1995 a la memoria de Juan Olmedo "El Papi", famosísimo capataz jerezano) y "Pasión de Cristo" que compuso para el pregón de la Semana Santa de Jerez de 1997. Es largo el camino que todavía le queda a Domingo para hacer grande la Banda del Desconsuelo, pero poco a poco va progresando, siendo ya cuatro a las cofradías jerezanas a las que su banda acompaña.

En la actualidad son cuatro los compositores jerezanos que siguen creando marchas. Junto a los mencionados Domingo Díaz y Francisco Orellana, emergen con fuerza dos nuevos valores: Jerónimo Sánchez y José Ramón Hernández Bellido.

A Jerónimo Sánchez Llamas le han bastado dos marchas como "Soledad de Madre" (2000) y "Entre Varales" (2002), una fúnebre y otra con cornetas, para alcanzar cierto reconocimiento. Ambas marchas fueron muy acertadamente arregladas e instrumentadas por José Antonio López Camacho, director de la banda sanluqueña "Julián Cerdán". Jerónimo pertenece a la junta de gobierno de la Hermandad de la Soledad, en la que entre otras cosas gestiona el apartado musical. José Ramón Hernández Bellido es flautista y diplomado en composición por la Universidad de Cádiz, siendo director del Departamento de Composición del conservatorio jerezano. Sus dos marchas, "Saeta" y "Semana Santa en Jerez" (1999) claramente siguen la línea beigbederiana, incluyendo a modo de homenaje de éste gran compositor, fragmentos de sus marchas.

Desgraciadamente, este impresionante patrimonio musical que posee Jerez, quizás el mejor tras el sevillano, es difícil de disfrutar en la Semana Santa de Jerez. Predomina el repertorio sevillano, y no el mejor precisamente, y las bandas que se contratan no son capaces en su mayoría de atacar una marcha de Beigbeder por su complejidad, o al menos esa la excusa que dan las hermandades jerezanas para que su sus marchas apenas suenen...


SANLÚCAR DE BARRAMEDA

Hablar de la música procesional sanluqueña es hacerlo de la Banda Julián Cerdán, formación creada en 1852. Los directores que ha tenido dicha banda han jugado un papel fundamental en la música de Sanlúcar.

El primero que escribe marchas es Mateo Alba. Aunque no se conocen sus fechas de composición, deben ser de principios de siglo. Han aparecido en el archivo de la banda "María" y "El llanto", "Flores de mayo", "Corpus Christi" y tres "Marchas regulares", aunque están hechas para acompañar imágenes de Gloria.

El célebre director Julián Cerdán (cuyo nombre lleva actualmente la banda) compuso "Caridad", una simple marcha hecha para ser tocada por los músicos en las calles oscuras que había antiguamente en Sanlúcar. Durante la época en la que ocupó la dirección la banda alcanzó un gran prestigio, prueba de ello es que el músico sevillano Joaquín Turina -amigo personal de Julián Cerdán- acudiese a escuchar los conciertos al aire libre cuando veraneaba en Sanlúcar. Además, la Banda "Julián Cerdán" puede presumir de ser una de las pocas bandas laureadas de España, obteniendo dicho galardón al conseguir el Primer Premio en un concurso de bandas celebrado en la sevillana localidad de Écija, en la primera mitad del siglo XX.

Tras la jubilación de D. Julián Cerdán, recoge su testigo en la dirección el asturiano Marino Díaz, gran músico abulense que legó "No llores, madre..." dedicada a la memoria de su madre, y dos marchas de Gloria, "Virgen del Valsordo" y "Nuestra Señora de la Fuensanta", aunque en Sanlúcar no hay ninguna imagen mariana con esa advocación. También se sospecha que compusiera otra marcha de Gloria dedicada a la Virgen de la Medalla Milagrosa sanluqueña, que procesiona a comienzos del mes de diciembre.

El que fuera posteriormente director de la banda, José Manuel Fernández Pérez (actualmente director del Conservatorio de Música de Sanlúcar), compuso "Semana Santa en Sanlúcar" (1986) y "Dolores de la Trinidad" (1990) dedicada a la Hermandad de los Dolores, primitiva de los Servitas. También de este autor son "Silencio y Amor, poema del Viernes Santo" (1995) dedicada a la Hermandad del Silencio, "Salve, Reina del Barrio Alto" y "Servitas" (2003) dedicadas a la Hermandad de la Cañita y la de los Dolores, respectivamente, y "Victoria" (2004) dedicada a la Hermandad de la Borriquita.

En 1989, Salvador Daza Palacios -exdirector de la banda y hoy profesor del Conservatorio Superior de Sevilla, investigador y presidente de Juventudes Musicales de Sanlúcar- compuso "Angustias de Sanlúcar". Dicha marcha está recientemente grabada por la banda sanluqueña en su disco "150 Aniversario". Se trata de un magnífico poema sinfónico, dedicado, como su nombre indica, a la Hermandad de las Angustias, en cuya Piedad tocaba la banda a finales de la década de los ochenta. Contiene algunos fragmentos basados en las "Coplas a María Santísima de las Angustias" del músico jerezano Germán Álvarez Beigbeder, amigo íntimo de D. Luis Romero, antiguo director de la banda y tío de Salvador Daza. También del mismo autor es "Nazareno del Consuelo" (2003) dedicada a la Hermandad del Consuelo, compuesta junto con Antonio García Herrera y grabada en el año 2004 por la Banda de Música "Castillo de la Mota" de la localidad sevillana de Marchena.

El director actual de la Banda "Julián Cerdán", José Antonio López Camacho también ha desempeñado un papel fundamental en la música procesional sanluqueña. Su llegada a la dirección coincide con la época dorada que está disfrutando esta formación, que le ha hecho convertirse por méritos propios en la mejor banda de la provincia y una de las mejores de Andalucía (de hecho ganó el Segundo Premio en el concurso de bandas celebrado en 1999, patrocinado por la Junta de Andalucía). Banda solicitadísima y que ha logrado asentarse en la Semana Santa sevillana, donde acompaña desde ese mismo año a la Hermandad de los Javieres, y hasta el año 2003 a la del Cristo de Burgos. Una formación musical que une su referida calidad a la impagable labor de recuperación de marchas antiguas, elogiable labor en estos días de crisis de repertorios.

José Antonio López ha compuesto "Estrella de los Desamparados" (1990) dedicada a su Hermandad, la del Cautivo, "Nuestra Señora de la Caridad Coronada" (1992) a la Patrona de Sanlúcar, "Victoria de San Miguel" (1997) dedicada a la Hermandad de la Borriquita, y "Amargura Nazarena" (1998) a la Hermandad del Nazareno. Ha sido arreglista de las marchas del cofrade sanluqueño, excantante del Coro de RTVE y actual asesor musical de RNE, Francisco Fernández Otero. Marchas como "Estrella y Rocío" (2000) dedicada a la Hermandad del Cautivo, "Reina de la Caridad" (2002) a la Patrona de Sanlúcar, y "Oración en San Jorge" (2003) también a la Hermandad del Cautivo, e inspirada, al igual que "Estrella y Rocío", en el momento en que la cofradía pasa por la iglesia de San Jorge, sede de la Hermandad del Rocío sanluqueña. También de Francisco Fernández es "Virgen del Mayor Dolor" (2003) dedicada a la cotitular Hermandad del Consuelo e instrumentada por el director de la Banda "Nuestra Señora de Palomares" de Trebujena, también sanluqueño, Justo Manuel Jiménez Fábregas.

Asimismo, algunos músicos que actualmente forman parte de la Banda "Julián Cerdán" han hecho sus "pinitos" en este campo de las marchas. Ismael Ancela Pérez con "Reina de San Diego" y "Soledad, Virgen y Madre", José Manuel Gil Vidal con "Lágrimas" y "Consuelo para tu Mayor Dolor" y Domingo Rodríguez LagoMazzini con "Oración de Gracia".

E igualmente, por mediación de la Banda "Julián Cerdán", otros músicos nacionales como Manuel Abollado Moreno y Francisco Javier Alonso Delgado con "Estrella, Reina de San Roque" (a la Hermandad del Cautivo) han legado marchas a la Semana Santa sanluqueña.


ROTA

Si traemos aquí a está localidad costera no es por sus compositores, sino por ser unos de los pueblos de Andalucía que más bandas de música civiles poseen y más calidad tienen en la actualidad. La música en Rota tiene más de 200 años de historia. Todo comienza en 1780 cuando la Duquesa de Arcos y señora de Rota solicita del párroco de la Villa la creación de una formación musical.

En 1820 se crea el Cuerpo de Milicias Nacionales que, con estructura militar, integraba entre sus filas una Banda de Trompetas, Pífanos y Tambores, tan característica del Arma de Infantería Española. Este Cuerpo se disuelve definitivamente el 15 de Agosto de 1856. La desaparición de dicha formación es el germen de la futura Banda Municipal mediante una comisión municipal que fue reclutando miembros. El primer director fue José de Luna. En 1916 asume la dirección por oposición José Berenguer Sánchez, músico jerezano autor de muchas marchas procesionales, aunque por desgracia ninguna haya sido grabada. En 1935 como consecuencia de los recortes presupuestarios derivados de la supresión de la principal fuente de riqueza de Rota, la almadraba, se disuelve la banda.

La mayoría de los músicos de la extinta Municipal se agrupan bajo la batuta de José Berenguer para fundar la "Unión Musical Roteña" que mantuvo una relación de prestación de servicios con el ayuntamiento. En 1961 dicha formación vuelve a convertirse en Banda Municipal, ocupándose de la dirección de la misma a partir de 1963 Enrique Galán González. Este músico portuense y mejor persona, logró llevar a la municipal roteña a unas cotas de calidad notabilísimas, lo que hizo que durante varios años de la década de los ochenta la banda fuese contratada para acompañar a Madre de Dios de la Palma de la Hermandad del Cristo de Burgos de Sevilla. Enrique Galán fue uno de los grandes defensores de la marcha procesional gaditana, promocionándola allá donde su banda actuaba. Tuvo a Beigbeder como maestro y llegó a formar parte como músico del Tercio Sur de San Fernando. Durante muchísimos años la Banda Municipal de Rota ha sido la mejor de toda la provincia de Cádiz, de ahí que sea requerida en la capital gaditana casi todos los días de su Semana Mayor.

En 1981 la Fundación Alcalde Zoilo Ruiz Mateos crea la Banda de Cornetas y Tambores "Alcalde Zoilo Ruiz Mateos", siendo su director José Luis Corbeto Gómez. Posteriormente, y dado el interés de los músicos unido a las aspiraciones de la Fundación, dicha banda se escinde en dos ramas: una es continuadora, y la otra inicia su andadura como agrupación musical. A partir de junio de 1982 se va incrementando la instrumentación de esta agrupación musical, independizándose totalmente de la banda de cornetas de donde procedía, y pasando a denominarse "Agrupación Local Roteña". Como consecuencia de las necesidades formativas de esta agrupación musical, en ese mismo año se crea la Academia de Música. Ésta sería la encargada de formar a los futuros músicos e integrantes de la misma, constituyéndose en el embrión de lo que más adelante sería la Banda de Música, ya que en el año 1985, la Agrupación Musical adopta la estructura de una Banda de Música. Ha estado dirigida por Manuel Izquierdo Fontán, y desde 1999 lo está por Juan Miguel Villalba, excomponente de la Municipal roteña en su época dorada y de la Banda de Soria 9. Es otra banda muy solicitada en la provincia y muy cotizada, sobre todo en Jerez.

En 1996 fallece Enrique Galán y toma el relevo su hijo Enrique Galán Borreguero en la dirección de la Banda Municipal de Rota. Desde entonces lleva su nombre. La Banda Municipal tuvo el honor de concederle a D. Pedro Morales el título de "Director Honorario Perpetuo" en 1985.

En 1995 culmina la transformación en banda de música de la formación patrocinada por la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Amargura. Creada en 1980 como banda de cornetas y tambores, en 1985 se transforma en agrupación musical. Cayetano Patino Medina desde 1988 hasta 1995 impulsa y perfecciona artísticamente la evolución de la banda, fomentando la asistencia de los jóvenes a clases en el conservatorio. Desde entonces la Agrupación Musical pasa a ser Banda de Música, incorporándose instrumentos de viento-madera. Toma la dirección Antonio Rodríguez Tellado, que cuenta con la inestimable colaboración de José Antonio López Camacho, director de la sanluqueña Banda "Julián Cerdán". Desde 1999 toman la dirección y la subdirección los jóvenes Daniel Gallero Cabeza de Vaca y José Manuel Corbeto Roca, compartiendo ambos dicha labor hasta la actualidad. La banda cuenta con una Academia de Música formada por profesores de viento-metal y de viento-madera a la que asisten más de cincuenta alumnos. La Banda del Nazareno está compuesta aproximadamente por unos 65 miembros, lleva un toque de tambor de estilo sevillano y una cuerda de 10 cornetas (fue la primera banda roteña en incorporarlas). Estamos sin duda, ante la banda de música de la provincia de Cádiz que en el último lustro más y mejor ha evolucionado, entrando con muchísima fuerza en la semana santa gaditana, donde acompaña a tres pasos de palio, y debutando este año 2004 en Jerez el Viernes Santo tras la Soledad.


RESTO DE LA PROVINCIA

Hay constancia de la existencia de formaciones musicales en Puerto Real desde 1844. En la actualidad, y tras la disolución de su Banda Municipal, existen dos bandas de música en la localidad. La Banda de Música "Pedro Álvarez Hidalgo" fue fundada en 1981 y dirigida hasta su fallecimiento en 1990 por el propio Álvarez Hidalgo. Desde entonces ostenta su dirección el puertorealeño Gabriel Vadillo, que ha elevado considerablemente el nivel de dicha formación, habiendo incorporado cornetas hace un par de años. La Junta de Gobierno de la Cofradía de la Entrada Triunfal de Jesucristo en Jerusalén ("La Borriquita") crea en 1976 una banda de cornetas y tambores que posteriormente derivaría a agrupación musical para que en 1992 se transforme definitivamente en banda de música. Ha estado dirigida por prestigiosos músicos gaditanos como García Pulido o Francisco Cintado. Hoy en día la dirige José Ribera Tordera, que cuenta con la colaboración del isleño Manuel Serrano. Ambas bandas actúan cada año en la Semana Santa gaditana, habiéndolo hecho en alguna ocasión en la de Jerez.

Chiclana cuenta con una grandísima Banda de Música Municipal que dirige en la actualidad Manuel Forero Periñán. Lleva en su título el nombre de Enrique Montero, que la dirigió desde 1926 y compuso una bella marcha procesional, "Mater Dolorosa" que curiosamente es interpretada en Málaga. Es una de las mejores bandas de la provincia en la actualidad siendo muy válida para repertorios fúnebres o de marchas con cornetas.

Otros pueblos de la provincia que poseen bandas a destacar son El Puerto de Santa María, bajo la dirección del jerezano Cándido Núñez, Trebujena con su Banda de "Nuestra Señora de Palomares" que dirige Justo Manuel Jiménez Fábregas o las poblaciones serranas de Villamartín, El Bosque y Prado del Rey.


Bibliografía

 *  CARMONA RODRÍGUEZ, Manuel. "Un Siglo de Música Procesional en Sevilla y Andalucía".
 *  PICÓN DE GRACIA, Manuel. Diversos artículos.
 *  RODRÍGUEZ LAGOMAZZINI, Domingo. Datos consultados.
 *  Página web Fundación Zoilo Ruiz Mateos de Rota
    http://www.fundacionalcaldezoilo.org
 *  Página web Banda de la Hermandad del Nazareno de Rota
    http://www.bandanazarenorota.tk
 *  Página web oficial del Consejo de Cofradías de San Fernando
    http://www.hermandades-de-san-fernando.org
 *  Portal Cádiz Cofrade
    http://www.cadizcofrade.net

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