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FRANCISCO
JAVIER ALONSO DELGADO
Profesor de Música y Compositor
(Sevilla)

La
Alfalfa. Sitio cofrade como pocos. Magnífico ambiente para
entablar una amistosa conversación con Francisco Javier
Alonso Delgado.
Javier
Alonso Delgado es madrileño. Toca el piano desde los nueve
años, realiza sus estudios musicales en el Conservatorio
Superior de Música de Madrid y se titula en las especialidades
de Piano y de Solfeo, Teoría de la Música, Repentización
y Acompañamiento.
Ha realizado cursos de especialización, entre otros, con
maestros de la talla de Carles Guinovart, Humberto Quagliata,
Monique Dechausses, Josep Colom, Enrique Blanco, Antón
García Abril, Brenno Ambrosini y David Kuyken.
Se dedica profesionalmente a la música desde el año
1982, tanto en la enseñanza como en conciertos y grabaciones.
Desde el verano de 2002 reside en Sevilla.
Patrimonio Musical. Un madrileño que
se hace cofrade.
Javier Alonso. Sí, pero me hago cofrade
hace relativamente poco tiempo.
P.M. ¿Pero conociendo la Semana Santa
ya de joven?
J.A. No. Conocía la Semana Santa
de Madrid muy por encima, y la de Sevilla por la tele, si es que
ponían algo, pero en mi familia no existía ningún
tipo de tradición cofrade, aunque las procesiones siempre
llamaron mi atención.
Hasta que un año me da por venir...
P.M. ¿Por alguna razón en especial?
J.A. Llevaba algunos años viendo
la Semana Santa castellana: Madrid, Toledo, Zamora, Valladolid,
Segovia… Hasta que me decidí a venir a Sevilla. Reservé
habitación en un hotel e incluso conseguí una silla.
Desde entonces no he vuelto a estar en otro sitio en Semana Santa.
P.M. Músico y cofrade. Es una combinación
no demasiado frecuente...
J.A. Yo soy músico, cronológicamente,
antes que cofrade. Y lo de ser músico cofrade viene mucho
después, incluso después de hacerme hermano de varias
cofradías, de la mano de Ángel Alcaide, que un día,
medio en broma medio en serio, me propone hacer una marcha para
el disco que estaba grabando con la Banda de la Esperanza de Triana
“Así suena Sevilla: Miércoles Santo”,
y de ahí sale "Madre de Dios de la Palma",
que fue mi primera marcha.
Desde ahí ya todo ha ido seguido.
De todas formas, antes de dar el paso de componer mi primera marcha
me preocupé de conocer lo mejor posible el repertorio de
las marchas procesionales. En este sentido dispongo de un archivo
de grabaciones y partituras de marchas cofrades que supera las
600 obras (solamente de banda de música). Gran parte de
las partituras las he estudiado y analizado, por lo que creo que
conozco algo acerca de la Forma Musical de la marcha cofrade,
aunque tengo que reconocer que prácticamente estoy empezando
y me queda muchísimo por aprender.
P.M. Como músico, en la Semana Santa
ha probado varias facetas.
J.A. Sí, después de aquello
es cuando me caso, me vengo a vivir a Sevilla y Ángel Alcaide
me propone el cargo de subdirector de la Banda de Música
de la Esperanza de Triana, cosa que acepto. Vivo entonces, durante
algo menos de un año, lo que es el mundillo de las bandas
en Sevilla desde dentro, desde Julio de 2002 hasta la disolución
de la banda a principios de Junio del 2003.
P.M. A partir de "Madre de Dios de la
Palma" ha tenido un ritmo de creación musical bastante
productivo, y no sólo de marchas procesionales, sino también
de música de capilla. Coméntenos.
J.A. Después de "Madre de
Dios de la Palma" -que compuse entre Noviembre y Diciembre
de 2001- hice dos piezas de capilla para la Hermandad del Cristo
de Burgos: “Santísimo Cristo de Burgos”
y “Lágrimas de San Pedro”, que se
estrenaron en la Semana Santa de 2002.
A
finales de 2001, un hermano de las Penas de Málaga me encarga
una marcha para su hermandad. La marcha debía tener algunas
condiciones: con cornetas, alegre y de una duración que
no excediera de los tres minutos, para que se pueda mantener el
Trono en movimiento durante la toda la marcha.
En aquel momento es cuando me caso, el encargo se retrasa, pero
después de casarme e instalarme en Sevilla la compongo,
con el nombre de "Pasa la Virgen de las Penas".
Realizo además una pieza de capilla dedicada al Cristo
de la Hermandad: “Cristo de la Agonía”.
Para
la Hermandad de los Siete Dolores de Madrid, de la que es Diputado
Mayor de Gobierno mi amigo Enrique Guevara, compuse en febrero
de 2003 la pieza de capilla “Siete Dolores de María”.
Posteriormente
el director de la Banda de la Paz de Málaga, Juan Jurado,
que ya ha ensayado "Pasa la Virgen de las Penas",
me encarga otra marcha para un disco que está preparando.
La quiere con cornetas -un poco a la carta- con fuerte de bajos,
alegrita… de ahí salió "Consolación
y Lágrimas", que está dedicada a la Hermandad
de la Sangre. Esta marcha nació entre Julio y Agosto de
2003.
Mientras tanto me surgió la idea de componer un Vía-Crucis
de música de capilla que desde el primer momento pensé
dedicar a la hermandad de Santa Cruz, aparte de por cuestiones
personales, por la conmemoración del Centenario de la Hermandad.
Conocía ciertos detalles, sabía que se iban a hacer
marchas, como la de Manuel Marvizón, pero para el Cristo
no se había pensado nada. La idea que tuve fue esa, que
ha resultado ser (por lo que sé y por lo que me han comentado)
la primera iniciativa de ese tipo: catorce piezas de música
de capilla, representando cada una de ellas una estación
del Vía-Crucis. Esto surgió entre Junio y Septiembre
de 2003.
Paralelamente
a eso, José Antonio López Camacho, director de la
Banda Julián Cerdán, de Sanlúcar de Barrameda,
me encarga dos marchas: una para la Hermandad del Cautivo de Sanlúcar
y otra para la de Los Javieres de Sevilla. La de los Javieres
tarda bastante en cristalizar -unos cuatro meses- y en el proceso
de creación tuve que desechar numerosas ideas (aunque están
todas guardadas).
“Estrella,
Reina de San Roque” La compuse, en parte, con material
anterior, reformado ya con la idea de la Virgen de la Estrella
y la Hermandad del Cautivo de Sanlúcar.
"Llena
eres de Gracia" se prueba por primera vez por la banda
a finales de Enero de este año 2004 y "Estrella,
Reina de San Roque", un poco más adelante.
A continuación compuse "Virgen del Monte Calvario".
José Carlos González, presidente de la Banda de
la Paz de Málaga y a su vez, Hermano Mayor de la Hermandad
del Monte Calvario, me pidió en noviembre que realizase
una marcha a su Virgen, pues la que tenían pensada para
incluir en el disco de la Banda de la Paz no les convencía
del todo, por no estar demasiado acorde con el estilo de la hermandad.
La marcha quedó concluida en enero de 2004, siendo de corte
fúnebre y en consonancia con el estilo de la Hermandad
del Monte Calvario.
Después de las navidades me informo de la convocatoria
de un certamen de marchas fúnebres en Zamora y decido presentarme.
En este caso el proceso creativo tarda muy poco -al menos la idea
principal y el guión-. Mi marcha "Madre Dolorosa"
obtiene en la final del certamen (28 de Marzo) el segundo premio,
quedando el primero desierto.
En principio mi idea es dedicarla a una hermandad de allí,
a la que pertenece un amigo mío, pero parece que la situación
en dicha hermandad está complicada y no sé que pasará
al final. Sé que si se queda en Zamora permanecerá
en un ámbito muy reducido y si viene para Andalucía
tendrá mayor difusión. Pero ya veremos, porque me
debo a la palabra que he dado. Esperaremos acontecimientos.
Realizo a la vez dos capillas para la hermandad de los Siete Dolores
de Madrid (primeras de un conjunto de siete, que representarán
los Siete Dolores de María) y una más para el Cristo
de Burgos, “Madre de Dios”, dejando así
completa una trilogía de capilla para la hermandad.
Cuando entregué dicha pieza en la Hermandad, varios miembros
de la junta me comentaron que en el archivo de la hermandad tenían
el guión de la marcha de José Martínez Peralto
"Madre de Dios". Había una serie de
problemas con la marcha, que se estrenó el año anterior
con instrumentación de José Antonio López
Camacho, y me ofrecieron hacer la instrumentación de ese
guión. Acepto el encargo y la nueva instrumentación
se estrena el 21 de Marzo por la Banda de Tejera en la Iglesia
de San Pedro.
Y esta es toda mi producción hasta la Semana Santa de 2004.
P.M. Pero ahí no queda la cosa...
J.A. No. La cosa sigue: en el estreno de
“Llena eres de Gracia”, en la XIII Exaltación
del Martes Santo, organizada por la Hermandad de Los Javieres
en Omnium Sanctorum, un miembro de la Junta de Gobierno de la
Hermandad de San Esteban empezó a hablarme acerca de componer
una marcha para su hermandad, y de ahí nació el
proyecto que ha visto la luz este verano: "Desamparados".
También
han surgido una marcha para la Hermandad de Jesús Despojado,
“Dolores de Molviedro”, y otra conmemorativa
del cincuenta aniversario de la Coronación Canónica
de la Virgen de la Amargura, titulada "Cincuentenario".
Tenía también el encargo de José Luis Segura,
Teniente de Hermano Mayor de los Javieres, de componer unas piezas
de capilla para el Cristo por el cincuentenario de la fundación
de la hermandad, las cuales he terminado en Septiembre.
Recientemente he presentado las marchas en las hermandades, tanto
en San Esteban como en Jesús Despojado. En las dos hermandades
han acogido las dos composiciones muy calurosamente. En la Amargura,
ha sido algo un poco más complicado porque ha habido que
someterla al juicio de la Junta de Gobierno (todos sabemos lo
exigente que es esta Hermandad con su repertorio musical), pero
al final se ha aceptado y se tocará el día 21 de
noviembre, en la procesión extraordinaria que la Virgen
de la Amargura realizará desde la Catedral a San Juan de
la Palma.
Actualmente
estoy trabajando en la conclusión del ciclo de capilla
para la Hermandad de los Siete Dolores de Madrid y en encargos
para Málaga y Granada.
Además,
estoy trabajando desde hace un año en un proyecto de investigación
musical, el cual creo que dará mucho que hablar cuando
se concluya.
Y
eso es todo… de momento.
P.M. ¿Está satisfecho con su
producción y cree que ha obtenido el refrendo de Sevilla?
J.A. El refrendo de Sevilla es lento, cuesta
mucho.
Poco a poco estoy intentando que se me conozca. De momento creo
que soy un poco conocido y apreciado a ciertos niveles, pero todavía
me queda dar el salto a muchas Bandas de Música, Juntas
de Gobierno y cofrades en general.
Los muy aficionados a las marchas que se preocupan por conocer
todo, lo antiguo y las novedades, entre los que hay numerosos
foreros de “Patrimonio Musical”, ya saben
quién soy y creo que aprecian mi música.
P.M. Aunque no lleva demasiados años involucrado
en la Semana Santa, ya la conoce bastante bien, y además
desde dentro. ¿Cómo ve el panorama musical?
J.A. Lo veo con muchas cosas... buenas y
no tan buenas...
P.M. ¿Qué hace falta?
J.A. Profesionalidad y
conocimiento, por parte de todos los que deciden los repertorios:
Directores de Bandas, Diputados de Música, Capataces, etc.;
que las hermandades sepan lo que tienen, sepan lo que hay, sepan
lo que les va, que no se dejen llevar por modas del momento y
por supuesto que no haya hermandad que no toque todo su repertorio
propio en la calle, porque eso es patrimonio, lo mismo que lo
es el bordado, la orfebrería, las insignias, los pasos…
P.M. Y ahora que parece que hay un leve auge
por la recuperación de marchas antiguas o inéditas,
¿cuáles le llaman más la atención
o cuál es su preferida?
J.A. Todas me llaman la atención.
A todas les sacas algo y te das cuenta de lo mucho perdido y olvidado.
Ojo, no pretendo con esto arrinconar la producción actual
(eso sería tirar piedras sobre mi propio tejado), pero
si pienso que se debe llegar al equilibrio entre lo nuevo y lo
antiguo.
Creo que las hermandades, aparte de atender a los estrenos, deberían
revisar sus archivos, ver lo que tienen, estudiar las partituras
de forma objetiva e ir sacando ese material a la luz. Programarlo
en conciertos, en la calle: darle vida a su patrimonio. Porque
¿qué sentido tiene que casi todas las hermandades
de Sevilla toquen, por ejemplo, gran cantidad de veces "Pasan
los campanilleros" o “Rocío”
en sus salidas procesionales?. Sería más interesante
y más enriquecedor que a la Virgen de la Paz le tocaran
"Regina Pacis", que a la del Rosario de Montesión
le tocaran "Paso de palio", "El Dulce
Nombre" a la Virgen del Dulce Nombre, "Spes
nostra" a la Macarena o "Esperanza Trianera"
de Peralto a la Esperanza de Triana... además del repertorio
habitual de cada hermandad, evitando la repetición de marchas
y dándole a la salida procesional auténtica calidad
musical.
Creo que en una salida procesional hay para mucho: Se puede y
se debe tocar todo, con un cuidado especial en las marchas propias
de cada hermandad. Esto haría que la cada salida procesional
tenga un aliciente distinto y que no se escuchen las mismas marchas
una y otra vez.
P.M.
Que características tiene su música y alguna anécdota
relacionada con alguna de sus marchas.
J.A. Creo que poco a poco estoy definiendo
mi estilo. Quizás lo que más me identifique sea
que no soy andaluz y que provengo de una formación clásica.
Obviamente, tengo muy claro qué se puede hacer y qué
no se puede hacer. Sería una locura realizar una marcha
en lenguaje serial, o siguiendo las pautas compositivas de músicos
como Mahler y Bruckner, o al estilo impresionista de Debussy…
Pretendo que mi música sea directa, que llegue a la gente,
pero que cada pieza tenga un rasgo que la diferencie de otras
con pequeños detalles de aspectos formales poco habituales
en el género (sextas napolitanas, acordes de séptima
disminuida, acordes de novena sin preparación, flexiones,
uso de dominantes secundarias, etc.).
Pretendo
que mis tríos sean evocadores, descriptivos.
En el de "Madre de Dios de la Palma" trato
de evocar el recorrido del palio por las calles San Juan y Sales
y Ferré. Lo viví y me quedé con ese momento.
Con "Llena eres de Gracia" ocurre lo mismo.
Cuando pasa por Palacios Malaver... Lo ví un año
y me quedó marcado, la hermandad va muy sola, el público
se concentra en la entrada de la Cofradía, y ese es un
momento muy íntimo.
La
marcha "Cincuentenario" la he querido hacer
al estilo de la música clásica inglesa de principios
del Siglo XX, de los grandes compositores como Elgar o Holst.
He partido de las "Marchas de Pompa y Circunstancia"
de Sir Edward Elgar y he reinterpretado la forma desde mi punto
de vista, con la inspiración puesta en la Dolorosa de San
Juan de la Palma.
En
definitiva, he comenzado un camino. Solo he comenzado. Me produce
reparo y cierto rubor que se me llame “compositor”.
Quizá sería más ajustado “aspirante
a compositor”. Vuelvo a reiterar que considero que tengo
todavía mucho que aprender, mucho que investigar y mucho
que progresar. Aunque solamente con que Ella se sienta un poco
contenta con la música que he creado en Su honor, me doy
por satisfecho.
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