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JOSÉ
DE LA VEGA SÁNCHEZ *
Violinista y compositor

Por
Luis Miranda (ABC de Córdoba)
«Que mi obra se
reconozca me
llega veinticinco
años tarde»
Cordobés
de nacimiento, conoce tardíamente las mieles del éxito por
marchas como «Valle de Sevilla». Lamenta que en su ciudad
no quieran saber nada de él y reconoce la influencia de la música
popular andaluza en su obra. "Cantad, cantad". Así le
hablaba su profesor de composición y así ha concebido la
creación musical.
-
Parece que últimamente sus obras tienen buena acogida. Es un poco
sorprendente, teniendo en cuenta que obras como "Valle de Sevilla"
son de 1990 y es ahora cuando tienen éxito.
- Sí, eso parece. Cuando ha llegado Francisco Javier Gutiérrez
Juan, el nuevo director de la Banda Municipal de Sevilla, ha impulsado
ésa y todas las demás. Todo lo demás viene ahora
seguido.
- ¿Le sorprende este interés?
- A mí ya no me sorprende nada, yo soy muy mayor. Incluso me da
un poco de pena, porque yo vengo diciendo en estos días que todo
esto llega 25 años tarde. Yo he hecho muchas cosas. Ahora mismo
estoy montando con mi hija, que se dedica a ello, un disco de toda mi
música de cámara desde 1952 hasta lo más reciente.
Esto de las marchas se inició en 1981. De ahí viene la primera
marcha que se llama "Esperanza, Divina Enfermera". Desde hace
un año y medio o dos años ha empezado a tener auge. Me he
puesto de moda, la gente me llama, me encarga marchas, me critica, porque
ya son demasiadas, otros me alaban. Amí todo eso me sorprende poco,
me deja bastante tranquilo. Porque si esto llega 25 años antes,
le encuentra a uno con fuerzas para afrontar todo lo que sea. Ahora, incluso
me pesa un poco.
- Usted fue discípulo de Gámez Laserna, ¿no?
- Don Pedro Gámez Laserna fue mi primer maestro de música,
de solfeo entonces. Cuando tenía 7 u 8 años, yo vivía
en la calle de la Feria y él en la Zapatería Vieja. Mi hermano
y yo íbamos a su casa o él venía a la nuestra. Luego
empezamos con el violín, fuimos al conservatorio, pero fue nuestro
primer profesor de solfeo.
- ¿Cómo llegó a componer marchas?
- Siempre por encargo, pero no por encargo de las hermandades. A mí
me hace mucha gracia: por encargo de amigos cofrades de esas hermandades.
La hermandad interviene después, o a lo mejor, como en el caso
de "Valle de Sevilla", no quiere o no le interesa intervenir.
Hasta que el año pasado dijeron que esa marcha había que
tocarla.
- ¿Cómo fue lo de componer para la Virgen del Valle?
Con una marcha tan emblemática como la que tenía la hermandad,
debe de ser difícil hacerse un hueco.
- En realidad yo no me he hecho los huecos. Esta marcha me la encargaron
dos hermanos del Valle. Uno era don Francisco Melguizo, cordobés,
que siempre me trató estupendamente. Él fue el impulsor
y tuve una gran relación con él hasta su muerte. Me encargó
una marcha para la Virgen del Valle, pero no la hermandad, aunque con
el tiempo hice entrega de la partitura a la hermandad. Ha habido bandas,
como Tejera, que la ha tocado, y que le dijo a la hermandad que la tocara.
El maestro Albero, que me consideró mucho, la tocaba en la Anunciación
en concierto. Y no pasaba nada, pero luego llegaba la procesión
y allí no se tocaba. Estaba vetada, borrada de la lista. Una vez
un director de una banda que acompañaba antes a la hermandad me
enseñó la marcha tachada de la lista.
- Tal vez porque la cofradía se identificaba más
con la de Gómez Zarzuela.
- Bien, pero yo no me meto con nadie. Hay muchas marchas y muchos compositores,
y al hacerla no pretendí hacer nada en contra de "Virgen del
Valle".
- ¿Qué tal ve lo que ahora se toca detrás
de los pasos?
- No estoy muy al tanto, porque vivo en Madrid. Alguna Semana Santa la
he pasado completa, otras veces al principio o al final. No la vivo totalmente,
porque además me pesa mucho. El Jueves Santo del año pasado
oí la Madrugá por Onda Cero. Una de mis marchas "Triana,
Tu Esperanza", se tocó en la Campana.
- Lo cual sería un orgullo, ¿no?
- Mucho. Es un orgullo. Este año creo que el Lunes Santo se tocará
"Niña Guadalupe".
- "Niña Guadalupe" es una marcha interesante,
innovadora. Con esta y otras marchas como las que hace Manuel Marvizón
parece que se está consiguiendo innovar y hacer cosas distintas.
- A mí se me critica el andalucismo. Yo estoy montando un disco
que viene desde mis primeras canciones hasta la última obra. He
visto que el andalucismo y el españolismo los he practicado desde
siempre. Desde que estudiaba composición hasta ahora. Hay una corriente
porque hay gente nueva en las hermandades, muy valiosa. Esta misma de
las Aguas, la de Triana, que antes tenía unos hermanos mayores
muy pomposos y ahora son más sencillos. Hay una serie de gente
joven entusiasta de la música cofrade, que se comunican y hablan
por internet y todo eso ha hecho que se empiece a hacer algo nuevo. Por
otra parte, "Amarguras" y "Soleá, dame la mano"
son poemas sinfónicos que son muy andaluces. Yo digo que no se
confunda el andalucismo y la música popular con el flamenco. Yo
no hago flamenco, porque el flamenco es muy difícil. Se han hecho
muchos intentos de llevar el flamenco al pentagrama y han fracasado todos.
Los pianistas que dicen que tocan flamenco lo que hacen es música
popular andaluza.
- Que es lo que a usted le gusta.
- Es lo que yo siento. Es lo que yo canto. Mi maestro de composición,
don Julio Gómez, decía "cantad, cantad". Mis compañeros
no cantaban, hacían música matemática.
- La música procesional ha estado muy marcada por compositores
militares. El mismo don Pedro Gámez Laserna, Pedro Morales, Abel
Moreno..
- Y antes Farfán.
- Cierto. ¿No cree que el carácter de la música militar
ha marcado mucho a las marchas?
- Pedro Morales está más dulcificado, pero la obra de Gámez
e incluso Farfán tiene mucha trompetería, es muy militarista.
- Usted es cordobés. ¿Le gustaría componer alguna
marcha para una imagen de Córdoba?
- Yo llevo 58 años ya en Madrid. En Córdoba no han querido
saber nada de mí. Hace un mes me llamó un señor y
le expliqué toda mi pena y mi tristeza con Córdoba y el
comportamiento de los cordobeses. Me decía que tenía 20
años y yo le hablaba de los años 40. Nadie ha sabido nada
de los hermanos De la Vega y nadie me ha pedido nada. Yo tengo una canción,
que hace poco montamos, que se llama "A Córdoba". El
texto era un poema de Adela Jurado Díaz, poetisa aficionada. Yo
le puse su música y acabo de oírla grabado estupendamente
por una mezzosoprano. Mi hija me cogió llorando, no me importa
decirlo. Pero no está estrenada, nadie la ha cantado al público.
Me olvidé y ahora al sacar toda la música de cámara
y ahora ha salido.
- ¿Cómo ha estado toda esta obra sin salir a la
luz?
- Yo pertenezco a una generación, la del 57, donde estaba Carmelo
Bernaola, Angulo, Arteaga. Varios compositores, todos muy avanzados y
modernistas. Yo seguía haciendo y cantando la misma música
de siempre. Eso a ellos no les parecía bien y yo me aparté
discretamente. Me dediqué a hacer la profesión y lo que
iba componiendo lo iba guardando en los cajones. Tengo un pasodoble que
se llama "Homenaje" que estuvo diez años guardado.
LUIS
MIRANDA
*Conversación completa de la entrevista que se publicó
en ABC Córdoba el 1 de abril de 2007, Domingo de Ramos.
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