Salud anhelada (Francisco de Asís Manzanero Osuna, 2017)

Comentarios y dudas sobre sobre este género y sobre marchas concretas, tanto antiguas como de reciente creación.

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Jose de Jaen
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Salud anhelada (Francisco de Asís Manzanero Osuna, 2017)

Mensajepor Jose de Jaen » 15 Sep 2017, 03:43


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FMO
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Re: Salud anhelada (Francisco de Asís Manzanero Osuna, 2017)

Mensajepor FMO » 15 Sep 2017, 06:08

Salud Anhelada. Rondó para una Coronación: Descripción Formal y Temática de la Marcha:

La marcha que nos ocupa posee, en líneas generales, una forma de rondó, esto es: consta de un tema principal que abre y cierra la obra y que, además, se va intercalando con diversos episodios musicales contrastantes, en este caso sólo dos, el mínimo para mantener la esencia de equilibrio entre repetición y contraste, propia de la forma en cuestión.

Comienza la marcha con una introducción lenta y misteriosa, como son esas largas esperas que todos los hermanos de San Gonzalo hemos vivido cada vez que hacemos estación de penitencia, mientras se forma un cortejo cada año más numeroso y ferviente. Pero dicha introducción tan sólo nos conduce a una falsa entrada del tema principal, aún en la dominante menor (sol) de la que a la postre será la verdadera tonalidad de la obra. Y es que son ya algunos años los que hemos sufrido con la imposibilidad de realizar nuestra estación de penitencia, lo que nos ha causado siempre un gran dolor. Esto es algo que desde niño me impresionó, al ver a hermanos, sobre todo costaleros, para mí entonces auténticos superhéroes como los que veía en mis cómics o en la pantalla de una televisión aun en blanco y negro, que se derrumbaban de llanto y sufrimiento por ello. Sin embargo, siempre acaba saliendo el sol y, tras una nueva introducción, aparece triunfante, el tema principal, refrán del rondó, en un rotundo Do Mayor, con un brillante resonar de cornetas y repicar de campanas; anunciando que por fin María sale a repartir Salud a sus devotos, entre los azahares y el sol de la primavera de nuestro querido barrio.

Tras esto, aparece el primer episodio, en forma ternaria. Su primer tema es una cadenciosa marcha en la dominante mayor (Sol), alegre, dulce, grácil y acompasada, como el discurrir del paso de palio de Nuestra Señora, por las calles de Triana, camino de la Catedral. Sin embargo, no puede olvidarse que para ello es necesaria la fuerza de los costaleros, representados por el segundo tema, en la supertónica (dominante de la dominante) menor (re), potente y audaz, cantado por el metal grave y que en su reexposición recibe el apoyo del metal agudo en un dinámico contrapunto. Este tema, además, hace leves giros al modo de mi, deuterus o frigio en la nomenclatura de Glareanus, recordando que estamos ante costaleros de Triana, barrio cuna del Flamenco. Para cerrar este episodio reaparece su primer tema, pues lo importante sigue siendo la Virgen Santísima; idea que queda reforzada con la reaparición posterior del tema principal o refrán. Sin embargo, esta vez el tema nos va a conducir en un desarrollo modulante hacia el segundo episodio.

Este segundo episodio está precedido de un puente que, aunque ya estabilizado en el tono del tema, la mediante (mi), pasa progresivamente por diversos modos desde el mayor, brillante, del refrán, hacia el menor, más introspectivo, del episodio, pasando por los modos de sol (tetrardus o mixolidio) y de re (protus o dórico). Dicho puente, además está soportado por la fórmula de lamento que entonan los bajos y que nos recuerda que nuestra titular es una Dolorosa que sufre, como los enfermos que se encomiendan a ella.

El segundo episodio, que hace las veces de trío, posee una forma binaria reexpositiva, como la que usaban en el siglo XVIII muchos compositores en las danzas que, como el minueto, podían incluir trío en su estructura. Sin embargo, aquí básicamente está escrito a cuatro partes, tres que se imitan entre sí; y una cuarta, el bajo, que queda reforzada por arpegios en la zona aguda, que caen como una lluvia de salud sobre los fieles que oran a María, como abuelos, padres e hijos que van siguiéndose en la fe y las plegarias, que son las tres melodías principales en imitación de este episodio monotemático. Todas estas oraciones se complementan en algunas de las frases con llamadas de metales más marciales y también en imitación, que nos recuerdan que también está presente en el corazón de todos los fieles la imagen de Nuestro Padre Jesús en su Soberano Poder ante Caifás, al que también rezan con devoción. En el desarrollo de esta forma se siguen las repeticiones propias de la misma y su característica direccionalidad tonal ya asentada desde el Barroco; por lo que busca, en este caso, la sensible (si). Sin embargo, en cada repetición se hacen cambios entre los modos menor y mayor; porque los rezos a María no siempre son fruto del sufrimiento por la enfermedad, sino que también muchas veces están llevados por el gozo de la salud recuperada gracias a la Intercesora Universal.

Sigue luego una larga retransición modulante en la que poco a poco se van añadiendo y mezclando, en un pseudo-crescendo, melodías basadas en los temas antes expuestos en toda la marcha; además de dos nuevos temas no aparecidos antes y que son citas de celebérrimas composiciones del más prolífico de los compositores que hasta la fecha ha dado nuestra Hermandad: se trata de las marchas Virgen de la Salud, llevada por los clarinetes, y Reqviem, entonada por las trompetas con sordina, del que también fuera costalero y hermano mayor: Bienvenido Puelles Oliver. ¿Y por qué Reqviem? Reqviem por Jesús Osuna Muñoz, mi tío, el más fervoroso devoto de la Virgen de la Salud que he conocido y que hace décadas que, aun muy joven, nos dejó para acompañar por siempre a su queridísima Madre de la Salud.

Finalmente aparece, por tercera y última vez, el refrán, triunfante, como siempre, de la Virgen de la Salud repartiendo gracias a los fieles. Cierra la composición una coda que aporta, con sus inflexiones, el dramatismo necesario para recordarnos que María está llorando por los pecados con los que carga su Bendito Hijo y por el amor que siente a los fieles que le imploran clemencia en la enfermedad. Pero con la rotunda cadencia final, se acaba imponiendo el Triunfo de María Siempre Virgen y Fuente de Salud.

Francisco de Asís Manzanero Osuna.

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El Varal de los Dolores
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Re: Salud anhelada (Francisco de Asís Manzanero Osuna, 2017)

Mensajepor El Varal de los Dolores » 25 Sep 2017, 21:12

Me ha resultado espléndida. Original y valiente.
"...y la más sublime Estrella, iluminaste los montes, que ocultaban en Iniestas."

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